Curiosidades sobre el orgasmo

“La consciencia me abandona en un instante de placer máximo, que brota a borbotones recorriendo mi cuerpo de principio a fin. Cierro los ojos y quiero parar el tiempo… cuando termina es como si la felicidad y la relajación me invadieran por completo”.

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Cuando hablamos de orgasmos la primera pregunta que podríamos hacernos sería ¿qué es exactamente un orgasmo? y las respuestas podrían ser muy diversas, cada quien lo describe a su manera. ¿Cómo lo describirías tú? ¿qué es para ti un orgasmo? si no te lo has preguntado nunca, párate un momento e intenta describirlo, quizá la respuesta te sorprenda.

Más allá de cualquier intento de definición científica, lo curioso a la hora de describirlo es la división que hacen la mayoría de las personas entre una parte más psicológica y personal, algo así como la experiencia subjetiva del mismo (éxtasis espiritual, conexión con la otra persona…); y una parte fisiológica, es decir, las sensaciones corporales que por el contrario suelen ser más universales (espasmos, hormigueo, palpitaciones…).

Algunos estudios muestran que las descripciones que hacen las personas se centran más en la intensidad psicológica de la experiencia que en la localización anatómica del orgasmo. Con esto se concluye que el orgasmo no está tan centrado en la zona genital como pensamos, sino que se trata de una experiencia más general que implica todo el cuerpo.

Otros estudios han querido investigar si el orgasmo es distinto en hombres y mujeres, pero los resultados demostraron que no era posible saber si una descripción sobre el orgasmo pertenecía a una mujer o un hombre, concluyendo por tanto que esta experiencia es distinta en cada persona independientemente de ser hombre o mujer.

Más aún, parece que la sensación orgásmica puede variar de una vez a otra en una misma persona dependiendo de muchos factores y a muchos niveles ¿o dirías que todos tus orgasmos son iguales?. Esto enlaza con otra pregunta habitual sobre este tema: ¿cuánto dura un orgasmo?. En los seres humanos parece que apenas unos segundos (aproximadamente 7 segundos en el hombre, y puede llegar a durar un poco más en la mujer, alrededor de 15). Aunque si el orgasmo no se vive igual todas las veces, puede ser más intenso o menos, más largo o corto, más emocional o puramente físico… es posible que nuestro estado mental, entre otras cosas, influya en la vivencia orgásmica del mismo modo que ésta experiencia probablemente va a influir a su vez en nuestro estado mental.

Pero realmente ¿cómo se consigue un orgasmo?. Lo más habitual es pensar en la estimulación física (y más aún, de los genitales), sin embargo, no sólo es posible alcanzar el orgasmo a través de la estimulación de otras partes del cuerpo distintas a los genitales sino que también existen casos documentados de personas que llegan al orgasmo sin ningún tipo de estimulación física, únicamente con el pensamiento. Además existen los llamados orgasmos atípicos donde se podría incluir aquellos que se obtienen durante el sueño, o en personas con lesión medular (que no tienen sensación genital), incluso se han dado casos de sensaciones orgásmicas antes de una crisis epiléptica. Podría decirse entonces que el principal proporcionador de orgasmos es el cerebro.

Y con respecto a la salud, ¿cómo afectan los orgasmos?. Parece ser que las sustancias químicas que participan en el orgasmo (oxitocina y endorfinas) ejercen un efecto sedante, con lo cual se dice que ayudan a dormir y disminuyen el dolor. También los estudios indican un efecto positivo para reducir el estrés. Incluso algunas investigaciones confirman que hombres que tienen más orgasmos a lo largo de la vida presentan menor riesgo de cáncer de próstata.

Finalmente, un dato: ¿afectan las drogas en el orgasmo?. Los estudios muestran que consumidores crónicos de marihuana, anfetaminas y cocaína suelen presentar trastornos orgásmicos, entre otros problemas relacionados con la sexualidad.