septiembre 01

Los mensajes ocultos de… esos kilitos de más

Más que un tema de estética o salud, el sobrepeso, desde el punto de vista simbólico, habla de la necesidad de protegernos a nosotros mismos y de llenar con comida un vacío emocional o espiritual

Woman measuring her thigh with a white metric tape.

Por Paola Vela

Una mujer frustrada de seguir tantas dietas sin resultado alguno, acudió a un sabio maestro para pedirle ayuda con el objetivo de bajar de peso. El sabio le sugirió pegar la siguiente leyenda en su refrigerador para enfrentar la razón de su obesidad: “Nunca el azúcar, las patatas ni el jamón podrán llenarme ni el sexo ni el corazón”.

La obesidad se puede definir como una acumulación de grasa, emociones tóxicas o energía estancada que actúa como un seguro de protección a cualquier tipo de riesgo (se acumula por miedo a que falte).

Muchas veces también se trata de una defensa. La capa de grasa es como un escudo metafórico que colocamos de forma inconsciente en el lugar que queremos resguardar.

Naska Groppaglio, psicoterapeuta y maestra de yoga, afirma que la obesidad, la delgadez, las jorobas… se utilizan para integrarse en el “clan familiar”.

La especialista también afirma que detrás de la obesidad puede haber una madre dominante, posesiva, que ejercía un control estricto sobre la alimentación, los pensamientos, los sentimientos y la creatividad.

Preguntas que sanan

-¿Qué sentido metafórico tiene acumular la grasa o el líquido en este lugar de mi cuerpo?
-¿Qué acumulo en realidad y para qué?
-¿Por qué no dejo fluir la energía y las emociones?
-¿Qué oculto tras la grasa?
-¿A quién o a qué me parezco con esta imagen?
-¿He sido visto por mis padres?
-¿He tenido suficiente espacio para crecer entre mis hermanos?
-¿Estoy alimentando mi falta de amor con exceso de comida?
-¿Engordo para protegerme?
-¿Acumulo grasa para no ser vista como un objeto sexual?

La zona
Si la grasa se encuentra en las siguientes áreas del cuerpo:

-En el abdomen: existe la sensación de defenderse de la adultez, por lo cual tomamos la forma de un bebé barrigón. En el caso de las mujeres, existe la creencia inconsciente de no aceptar nuestro rol de mujeres, sólo el de madres.

-En las caderas y los muslos: para ocultar el talento creativo y la libertad de expresión artística. Puede ser que inconscientemente nos prohibamos a nosotras mismas el desarrollo libre de nuestra parte creativa y sexual.

-En todo el cuerpo: para defendernos de quienes nos desean. Tal vez asociemos la belleza con la agresión y ésta es una manera de estar a salvo. Responde a una defensa inconsciente para no ser deseada, por lo cual engordamos y de ese modo nadie nos mirará ni nos deseará en el aspecto sexual. Es una forma de defensa.

Fuente publimetro.com.mx