Guía para ser multiorgásmica – Parte 2: Y ahora le toca al vecino

Después de haber identificado y enumerado los diferentes niveles de excitación, es hora de aplicar lo aprendido, tratando de conseguir varios orgasmos, primero en solitario y después con la pareja o amigo con ventaja.

En la parte 1 de esta guía para alcanzar múltiples orgasmos, basada en el libro “I Love Female Orgasm” de la sexóloga Dorian Solot, aprendimos sobre la necesidad de identificar los diferentes estados de la excitación femenina. La idea era enumerarlos del 1 al 10 para tener mayor control una vez que se esté a punto de alcanzar el clímax.

Una vez que se consiguió el orgasmo recurriendo a la masturbación, la idea es, más que “acabar”, continuar. “La primera queja que escucho a las mujeres en este punto, es que el clítoris se les vuelve muy sensible para cualquier otra estimulación”, dice Solot, en un artículo publicado en el sitio Lifescript.

Para evitar lo anterior, la recomendación es la siguiente: una vez que se alcanzó el orgasmo hay que descansar unos segundos, sin dejar que la excitación decaiga. Para ello hay que mantener la zona genital estimulada, pero evitando tocar directamente el clítoris.
“Muchas mujeres se sorprenden al encontrar que si le dan un corto descanso a su clítoris después del orgasmo -10 o 20 segundos, tal vez un minuto- el período de hipersensibilidad pasa rápidamente. Después pueden continuar y tener otro orgasmo”, explica la consejera sexual.

LO CORTÉS NO QUITA LO C…VALIENTE

Lo que sea que haga, lo importante es no dejar que la excitación decaiga completamente, que es lo que le pasa a los hombres y les impide tener orgasmos múltiples. Y pese a que los varones tienen una sola “bala en la recámara”, la autora de “I Love Female Orgasm” sostiene que en la mayoría de los casos se prestan para colaborar en el camino al orgasmo múltiple.

“Para un hombre, los orgasmos múltiples son como tener un “raspe” de lotería ganador, que se puede raspar una y otra vez”, dice Dorian Solot. Y en muchos casos el placer llega con el simple hecho de mirar.

Considerando lo anterior, el hombre ideal para acompañar a una mujer en su experiencia multiorgásmica es del tipo “caballero”: aquel que deja a las damas acabar antes que él, dejando su propio placer para el final. Por eso hay que hacerle caso a la abuelita cuando se fija en esas cosas. La abuela “sabe”

Una buena forma de lograr esto es llevar a cabo todo lo que llaman “juego previo”, pero con un orgasmo al final. Sexo oral, manual y la incorporación de juguetes o dildos pueden ser de gran ayuda para llegar al clímax antes de la penetración. En el fondo hay que aplicar todo lo aprendido en solitario, pero de a dos.

Desde este punto, es mucho más fácil conseguir un segundo, tercero, cuarto o si quiere décimo orgasmo durante el coito.

Por ello es importante la comunicación y la incorporación del varón en esta importante misión que conduce al multiorgasmo, que es algo así como la multifelicidad. Lo importante es no sentir ni ejercer presiones y recordar que el orgasmo múltiple es la guinda de una torta que ya de por sí está muy buena.

Guía para ser multiorgásmica – Parte 1 

Fuente: lanacion.cl