septiembre 14

Tags

Movimientos para aumentar el deseo

En la intimidad, los tipos de penetración son básicos para elevar el deseo y la pasión. Es decir, para tener una vida sexual plena, cada pareja debe conocer la cadencia de cada movimiento y descubrir juntos los puntos que los harán volverse locos de placer.

De acuerdo con Marianne Leyton, psicóloga y psicoterapeuta, el tipo de profundidad durante la penetración hace una gran diferencia, ya que pueden generar diversas sensaciones y despertar diferentes emociones en cada uno.

Además, la especialista detalla que antes de jugar con los diferentes movimientos de penetración, la pareja debe estar completamente excitada para evitar molestias o dolores durante el sexo.

¡Muévete de forma sensual!

Para llenar de deseo y satisfacción a tu pareja, sólo pon en práctica los siguientes tipos de penetración, no olvides jugar con la profundidad, dirección y velocidad:

  1. Superficial. Inicia frotando el glande con el clítoris. Acarícialo suavemente e inicia lentamente la penetración. Intenta hacerlo lo menos profundo que puedas y retrocede, repite la secuencia las veces que consideres necesarias.
  2. Lento. Al penetrar de forma lenta y prolongada puedes controlar tu nivel de excitación y prolongar el tiempo del encuentro íntimo.
  3. Direcciones. Intenta entrar y salir en diferentes direcciones; evita hacerlo en el movimiento de adentro y afuera.
  4. Dile adiós al vacío. Los movimientos profundos eliminan el aire que entra a la vagina. Evita retirar por completo el pene fuera de la vagina y quédate, aproximadamente, dos centímetros dentro de ella.
  5. Intensidad. La vagina es muy sensible a la presión y a la fricción, por lo que jugar con la intensidad evitará molestias y se concentrarán en el placer.

Los movimientos cortos y profundos son ideales para controlar la eyaculación, mientras que los largos incrementan la excitación en los hombres, así que si quieres mantener el control busca posiciones que favorezcan esta intención. Y tú, ¿qué movimientos prefieres en la intimidad.

fuente salud180.com