Conoce un listado de juegos sexuales para avivar la «chispa»: especialistas

Recibe muchos nombres: Petting, Pitting, Choching, Tetting o Culing, pero en realidad se trata de lo mismo, sexo sin penetración, desde la masturbación, hasta el uso de juguetes y masajes eróticos

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El objetivo es lograr el orgasmo sin coito, pero también puede ser una buena «alternativa anticonceptiva», una forma de darle variedad a la sexualidad o simplemente un método para salir de la rutina. ¡Fuera tabúes!

Mimos y caricias

La palabra Petting se origina del verbo to pet, que alude a la acción de acariciar, besar, mimar, etc. En inglés tiene un significado más amplio: las caricias a los animales de compañía (pet también significa ‘mascota’) o los mimos que prodigan las mamás a sus bebés son algunos ejemplos. Pero en español se utiliza para referirse a una forma de relación sexual caracterizada por un juego amoroso en el que casi todo está permitido, excepto el coito.

Lo fundamental en este tipo de práctica es anteponer la satisfacción de la pareja a la propia, es decir, estar atento o atenta a sus reacciones y siempre mostrarte sensible para saber cómo desea ser estimulado. Por ejemplo, tanto a hombres como mujeres les gusta escuchar cuánto es deseado por la pareja mientras se desvisten lentamente. Observen cómo se encienden con los roces, verán que la respiración se acelera y existirá una necesidad de acercarse al cuerpo del otro.

Calentamiento con masajes

Lo que en una relación sexual habitual es solo el aderezo, en el petting resulta lo más importante. Los mimos, besos y caricias en el cuerpo resultan prioritarios. Lame cada uno de sus dedos para generarle sensaciones placenteras. En este momento pueden optar por un masaje erótico

El masaje tiene un efecto restaurador, libera las tensiones y relaja los músculos, por lo que el cuerpo se dispone a disfrutar del erotismo. Asegúrense de estar en una superficie cómoda, recórranse por completo y de forma sutil con las palmas de las manos o nudillos pero, eviten las zonas erógenas. Friccionen con suavidad estómago, muslos, rodillas y pantorrillas. No olviden la espalda, nuca y en general todo el cuerpo.

Para evitar que se pierda el erotismo, asegúrate de que tus manos estén tibias y utiliza alguna crema o lubricante para deslizarse mejor por el cuerpo de la pareja. Masajea como si amasaras algo y da ligeros golpes. Fricciona suavemente de arriba hacia abajo. Roza las zonas erógenas pero cuando incremente el nivel de excitación, debes alejarte y repetir la operación. Haz énfasis en el lóbulo y pabellón de la oreja, clavícula, esternón y ombligo

El juego de las ataduras

Cuerdas de cáñamo, algodón o nylon, algún tipo de cinta, prendas de vestir, así como cadenas o esposas, son algunos elementos utilizados. Lo tradicional es inmovilizar de las muñecas y los tobillos, pero hay variantes, como hacerlo sólo de las manos o los pies; las manos adelante o a la espalda; con las piernas flexionadas o estiradas; de pie, acostado, sentado; ligado a la pata de la mesa, a una columna o en una silla.

Estar a ciegas

No ver tiene su toque de excitación, aumenta la sensación de indefensión y de precariedad de quien lleva la venda. Sin embargo, para que esas percepciones se prolonguen, varía los estímulos después de cierto tiempo. Cambia de escenario para descubrir nuevos sonidos, texturas y formas, porque resultan alentadores. También da rienda suelta a la imaginación y crea situaciones donde lo más importante es lo que se oye, se toca y se huele. El mejor ejemplo es la comida, desde el frío de un cubo de hielo hasta el jugo de una fruta.

Teléfono erótico

Consiste en excitar a tu pareja cuando no se encuentra a tu lado. El chiste es contarle por teléfono todo lo que le harías si estuvieras a su lado, pero modifica la dinámica del juego: háblale desde el cuarto contiguo o desde el baño. Sabrá que estás muy cerca y que en cualquier momento entrarás a saciar sus deseos, tal vez con la masturbación.

Beso negro

Primero, quítate la idea de que la zona anal es sucia o «pecaminosa». La realidad es que el ano puede ser encaminado al goce cuando se practica el sexo oral en él. Si se hace lentamente, y acompañado de la masturbación, puede lograrse un orgasmo muy intenso. Éste es el último punto íntimo donde los amantes se aventuran. En la mayoría de los casos la mujer se resiste a ser acariciada por los prejuicios de nuestra cultura, la cual tacha a esta práctica como «antinatural». ¡No te limites!

Estimulación genital

Cada zona tiene niveles de sensibilidad. Las caricias o los toques en el pubis, las ingles y el perineo provocan una sensación de proximidad. En el caso de las mujeres, los labios mayores y menores, por su gran cantidad de vasos sanguíneos y terminaciones nerviosas, se transforman en uno de los principales puntos durante el cunnilingus. Por supuesto el clítoris es lo más importante. Si eres hombre, deja que ella te guíe. Mujeres, no teman practicar el sexo oral a sus parejas. Una de las prácticas que ellos más disfrutan es el felatio. No sientas pena de que él te indique cómo le gusta, lo importante es que los dos sientan placer y todo lo que realicen sea para la satisfacción de ambos.

Moda que regresa

Los expertos indican que el petting se puso de moda en la década de los 70, cuando se dieron a conocer los estudios realizados por los sexólogos estadounidenses William H. Master y Virginia Eshelman. En dicha investigación, se detectó que en ciertas parejas existen razones morales o religiosas por las que se desea tener experiencias sexuales sin llegar al coito, ya que prefieren esperar a formalizar su relación con el matrimonio.

Por otra parte, también sugirió que este tipo de prácticas ayudan a parejas que tienen problemas de salud, como disfunción eréctil, falta de deseo sexual o anorgasmia (imposibilidad de lograr el orgasmo); incluso ayuda a superar problemas de vaginismo (imposibilidad de realizar el acto sexual por contracción involuntaria de los músculos de la vagina) o frigidez (indiferencia hacia las relaciones sexuales).

No existe una fórmula para llevar a cabo el petting, sólo considera que el cuerpo es una gran zona erógena. La pareja decide en qué momento finaliza el juego y si continuarán hasta alcanzar el orgasmo. Enfocar tu vida sexual en la penetración es limitar y desperdiciar las grandes posibilidades que te brinda la sexualidad. Eso sí, siempre recomendaremos el sexo responsable y el uso de preservativo, aunque no exista penetración. Para el cunnilingus existen cubiertas especiales en las sex shops, búscalas.

Fuente panorama.com.ve