octubre 21

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Los sí y no del sexo anal

Criticada desde numerosos puntos de vista, esta experiencia sexual puede apartar la monotonía de la pareja y ser bastante placentera si se lleva a cabo cuidadosamentefr

1.- Las mujeres lo aman o lo odian: no hay vuelta de hoja. No hay un: «me gusta más o menos», «a veces me gusta, pero a veces no», «sí me gusta pero como que ahorita no tengo ganas». Un «pero» es siempre una evasiva y casi siempre va encaminada a un «no». A quien verdaderamente le guste, lo dirá abiertamente.

2.- Las mujeres que lo aman saben exactamente por qué lo aman. En esta tónica de lo aman o no, las que sí lo hacen ya han ido más allá y han descubierto los placeres de esta práctica.

3.- Esconde muchos tabúes: los cristianos, los judíos y el Islam afirman que el sexo anal es un acto de abominación y es una práctica «no natural».

4.- El sexo anal duele: lo sabemos. No hay nada novedoso en este punto ni nada nuevo bajo el sol. Con base en esto, ¡actúen!

5.- Siempre usa lubricante: recuerden siempre que esta parte, al no tener lubricación propia, debe ser lubricada externamente. No usen lubricantes a base de petróleo, sino de agua. Hay unos que ya se venden en las sex shops de manera exclusiva para sexo anal.

6.- Jamás usen la violencia: si has leído todos los puntos anteriores, sabrás que llegar a introducir tu lindo miembro masculino así, sin miedo, a la «viva México», puede causar muchos momentos desagradables. Ve despacio y con calma. Si puedes usar los dedos (también lubricados) antes, mejor… El trasero de ella lo agradecerá.

7.- Siempre usa condón: incluso si se trata de una pareja estable. Sobre todo si con ella misma estás practicando sexo vaginal-anal-vaginal, sino quieres provocarle una infección marca ACME. El condón desensibiliza al pene y permite que dures más. También mantendrá lejos la materia fecal.

8.- Siempre pueden ocurrir accidentes: eso es algo que ambos deben tener en mente; sepan que si ocurre, tampoco pasa nada; es normal. Sin embargo, para asegurarse que cada vez ocurran menos, ella debe hacerse una ducha anal o ir al baño al menos una hora antes del encuentro sexual. Este es un tema que a ella le preocupa sobremanera.

9.- No eyacules en ella sin decirle. Así como ella te está permitiendo explorar su parte trasera, tú deberías ser igual de respetuoso. Si ella no te lo permite o tú ni siquiera se lo preguntas, lo mejor es que no lo hagas. Para muchas puede ser molesto (sobre todo si no estás usando condón), ya que puede provocar efectos contrarios a los deseados albergar un líquido extraño ahí, especialmente si ellas son principiantes en el arte del sexo anal.

10.- No sólo las chicas malas lo hacen. Hay quienes piensan que el sexo anal puede ser sucio o malo, de acuerdo con sus muy diferentes e igualmente respetables creencias. Sin embargo, se trata simplemente de una postura distinta, una opción para cambiar la monotonía en el sexo y, mejor aún, hacerlo más placentero. Créanme, chicas malas o buenas, todas lo hemos hecho alguna vez en la vida. Una práctica sexual no nos hace más buenas o peores. Simplemente habla de nuestra apertura sexual y mental hacia el placer… ¿Quién dijo yo?

Fuente de10.com.mx