¿Influye la testosterona en el deseo sexual femenino?

La testosterona es la hormona responsable de la experiencia del deseo sexual, no sólo en los hombres, también en las mujeres

Foto fotolog.com

Foto fotolog.com

Por lo tanto la testosterona no es una hormona estrictamente masculina, también es una hormona femenina.

¿Qué hace la testosterona en el cuerpo de una mujer? La testosterona estimula el crecimiento del vello púbico y axilar. Contribuye al brillo de la piel y al lustre del cabello, e influye en la salud de huesos y músculos. Además hay receptores de testosterona en los pezones, en el clítoris y en la vagina, lo que los hace sensibles a la estimulación sexual. También hay receptores en el cerebro, que responden a la testosterona estableciendo una base neuroquímica para experimentar el enamoramiento. Pero sobre todo la testosterona es responsable de nuestra energía vital y de nuestra líbido.

Sin testosterona no tendríamos vello en el pubis, ni sensibilidad al placer sexual en pezones y genitales, ni receptividad al aspecto sexual del enamoramiento, ni capacidad para excitarnos sexualmente. Cuando no hay suficiente testosterona se desarrolla una estado «catabólico», una pérdida de líbido, de tono muscular, de energía vital y de sensación de bienestar.

Los hombres producen alrededor de 20 veces más testosterona que las mujeres, pero éste no es el factor que pudiera explicar una diferencia entre el deseo sexual femenino y el masculino. Las mujeres producen exactamente el nivel de testosterona que necesitan para un funcionamiento normal de su organismo y de su deseo, siempre y cuando no exista una alteración hormonal, como en el caso de la menopausia (natural o inducida), la extirpación de los ovarios ó la histerectomía.

Por lo tanto aunque normalmente responsabilizamos a la testosterona de las diferencias en el nivel de deseo sexual de hombres y mujeres, hoy sabemos ya que esto no es estrictamente así, y que caso de existir estas diferencias se deben mayoritariamente a otro tipo de factores psico-sociales, culturales y de educación, y no al hecho en sí de haber nacido hombre o mujer.

Carolina Martín
Sexóloga y Terapeuta Sexual y de Pareja

Fuente femxy.com