Los Cinco Datos Básicos del sexo por dinero

El pagar por el sexo es algo tabú: nadie quiere admitir que lo ha hecho. Es obsceno, raro e incluso perverso. Al menos eso es lo que algunos creen

prostitutas

Pero si se asoman a los callejones oscuros de ciudades y pueblos cuando anochece, encontrarán multitud de trabajadoras de la noche. Es decir, hay una gran demanda de sexo a cambio de dinero. Lee más sobre nuestra serie Los cinco Datos Básicos.

  1.  ¿Qué es el sexo por dinero y dónde ocurre?
    El sexo a cambio de dinero o prostitución significa que se le paga a alguien a cambio de sus servicios sexuales. El pago puede ser en efectivo, pero también a través de regalos y favores. La persona que recibe el pago se llama trabajadora sexual, prostituta o una gran variedad de palabras en su mayoría degradantes. Los trabajadores sexuales pueden ser tanto varones como mujeres.Los trabajadores sexuales masculinos ofrecen sus servicios también a otros hombres. Si no son gays a veces a esto se le llama «ser gay por dinero».
    Hay muchas razones por las que los trabajadores sexuales venden sexo, y a veces, lo hacen para conseguir drogas o porque son pobres. A esto se le llama «sexo por supervivencia».

    Para algunos trabajadores sexuales, el vender su cuerpo es una elección propia (aunque es posible que sientan que no tienen otra salida debido a sus circunstancias personales). Otros se han visto forzados a ello por proxenetas y traficantes de personas. Utilizan amenazas o violencia para hacer que los trabajadores sexuales les den todo o parte del dinero que ganan.

    Hay muchos lugares donde conseguir sexo a cambio de dinero. Algunos trabajadores sexuales ofrecen sus servicios en la calle, otros trabajan en prostíbulos o como acompañantes que prestan sus servicios en un hotel o en un domicilio.

  2. Háganse a la idea de usar preservativos
    Debido a que los trabajadores sexuales tienen contacto con muchas personas, existe el riesgo relativamente alto de  contraer una ETS en una de sus visitas. Ya que uno no está pagando para eso, es mucho más importante que usar condones en el tráfico sexual que en las relaciones sexuales ocasionales.En Asia, los hombres que acuden al sexo por dinero son la principal causa de contagio del VIH, según la Comisión del SIDA en ese continente. En India, se estima que una media del 5% de los trabajadores sexuales sería VIH positiva, y en algunas regiones el porcentaje se eleva al 18%.

    Y en Latinoamérica, según el grupo de trabajo sobre tratamientos del VIH, la epidemia por VIH en estala región se mantiene estable por lo general, y la transmisión del VIH sigue produciéndose en poblaciones especialmente vulnerables, entre ellas los hombres que tienen sexo con hombres (HSH) y trabajadores/as del sexo. Así que ¡Es una buena razón para usar condones siempre!

  3. El sexo por dinero y la ley
    El que uno piense que el sexo por dinero está bien o no, depende de sus creencias e ideas personales. Dependiendo de donde viva, el pagar por obtener sexo, o recibir dinero por ello, puede ser ilegal.En algunos países como Rusia o China, la prostitución es ilegal y se considera un crimen. En otros lugares como los Países Bajos, la prostitución es un negocio legal y regulado.

    En la India la prostitución también es legal y no hay muchas leyes al respecto. Sin embargo existen algunas normas: el poseer o dirigir un prostíbulo es ilegal así como el proxenetismo. El proxenetismo y el facilitar el intercambio, implican actuar como un agente para la prostituta a cambio de una parte del beneficio. No obstante, y  a diferencia con los Países Bajos, en la India no está permitido hacer publicidad de los servicios sexuales.

    El practicar el sexo con alguien sin su consentimiento se considera violación, lo cual constituye desde luego un delito. Esto también se aplica si uno sabe que la persona está siendo obligada a ofrecerle sexo a cambio de dinero y en contra de su voluntad.

  4. Las cifras del sexo por dinero
    En la India había unos tres millones de trabajadores sexuales en el año 2007, según el Ministerio de la Mujer y el Desarrollo Infantil. O 20 millones si prefiere creerse las cifras de Human Rights Watch. Bombay es la capital del trabajo sexual, y en ella trabajan al menos 200.000 prostitutas.En México por su parte, la cifra más cercana a la realidad, según un informe de Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer, en 2010 pudo ser de más de 860 mil trabajadoras sexuales.

    Es mucho más difícil averiguar el número de personas que hacen uso de estos trabajadores.  Las cifras van desde el 8 al 80% de hombres que pagarían al menos una vez por el sexo, pero como suele ocurrir en las investigaciones sobre sexo, resulta difícil saber qué y a quién creer.

  5. Otra perspectiva del sexo por dinero
    El sexo por dinero puede también tener su lado sentimental: existen prostitutas especializadas que ofrecen sus servicios a personas con discapacidad o a los ancianos, para que ellos también puedan gozar. En relación a esto, hace algunos años, enfermeros, asociaciones de pacientes y pacientes de los Países Bajos discutían si los servicios sexuales debían formar parte de los programas de los centros de atención. Por el momento, no han llegado a ninguna conclusión.Por otro lado, existe el turismo sexual que atrae turistas, a menudo de países occidentales, hacia los trabajadores sexuales en el extranjero. Es un negocio que mueve millones de dólares y , siempre y cuando todas las personas involucradas sean adultos que dan su consentimiento en países en los que la prostitución es legal, no hay ningún problema. Sin embargo, a menudo viene asociado a la prostitución infantil y al tráfico de personas.

Finalmente, el género humano no es el único que practica la prostitución: algunas especies de monos y pingüinos también intercambian sexo por favores.

Fuente hablemosdesexo.com