septiembre 21

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Una ‘app’ para ligar que va al grano: ¿buscas pareja o un lío de una noche?

Uno diría que en el amplio abanico de aplicaciones para ligar que hay en el mercado no queda mucho que inventar

Heavenly Sinful

Las hay para todos los gustos, orientaciones sexuales y niveles de intimidad que uno quiera practicar. Pero si hay algo en lo que la humanidad nunca ha escatimado esfuerzos ni ingenio es en la búsqueda de un individuo/a dispuesto a tomarse un café, una copa o lo que surja.

Claro que es en ese “lo que surja” donde muchos se encuentran con un dilema que puede llevar a la decepción o, por decirlo con un poco de drama, a quedarse con el corazón roto. Porque ¿qué es exactamente lo que se busca con estas apps? ¿Una relación estable y duradera? ¿O más bien un rollo de una noche?

Pues habrá de todo, pero echando un vistazo al perfil de un usuario es difícil distinguirlo. Además, nuestras intenciones pueden ser distintas de un día para otro. ¿Cómo saber a qué atenerse y evitar malentendidos?

Como dice el dicho, there has to be an app for that (tiene que haber una app para eso). Se llama Heavenly Sinful  y se trata de una aplicación para encontrar un ligue de una noche o a tu media naranja sin que haya malentendidos desde el principio.

Un mapa para que encuentres lo que buscas

El funcionamiento, como suele ocurrir en este tipo de apps, no podría ser más sencillo. Al descargarla se completa un perfil personal que puede incluir si se quiere una breve presentación en vídeo. A partir de ahí se pueden consultar los de otros usuarios.

Una vez decidido qué buscamos para el menú de hoy, aparece un mapa con puntos rojos o azules, según lo que quieran los demás usuarios. Así no hay dudas ni arrepentimientos la mañana siguiente.Pero la particularidad está en que cada vez que entras te pregunta qué es lo que estás buscando: ¿quieres encontrar a tu alma gemela?, ¿o más bien alguien con quien pasar un buen rato? La pregunta es directa y la respuesta sencilla. Solo tienes que deslizar la pantalla arriba o abajo para ir al cielo o caer en el pecado (una metáfora que recogen en el nombre de la propia app).

A partir de ahí, todo sigue la mecánica habitual de este tipo de herramientas. Si encontramos un perfil interesante se inicia un chat en el que se pueden enviar mensajes de texto, de voz y en vídeo. Solo queda dejar que la química haga el resto.

Fuente elconfidencial.com