noviembre 04

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Catálogo de Celosas: La Weona Loca

Éste es el octavo y último espécimen de nuestro Catálogo de Celosas. Para leer la presentación o la explicación de por qué son todas celosas, vaya al primer post de esta serie.

Celosa

Chillidos.

La mina chillaba, cual chancho en matadero, a la salida de un pasaje. El tipo intentaba hacer oír sus explicaciones entremedio de los gritos, y pensaba dos cosas a la vez: 1) conchesumadre, qué plancha, por favor que no sapeen los vecinos, y 2) por la puta, no me escucha, y si le grito, va a pensar que la estoy agrediendo verbalmente y más escándalo va a hacer.

Él trataba de tomarla por los brazos, como para intentar contenerla y ojalá, tras unas horas de drama, poder abrazarla; pero ella se tiraba al suelo de la vereda e intentaba sacar las llaves de su auto, mientras le gritaba, llorando, eres un maricón, yo pensé que lo nuestro era en serio, yo sabía que esto iba a terminar pasando.

Yo, personalmente, la entiendo. Para una pendeja mimada de 21 años, cuyos padres jamás tuvieron la sacrílega idea de discutirle o negarle algo, que el pololo le diga mi amor, lo siento pero por primera vez mañana no te puedo ver, tengo mucha pega que hacer debe ser una weá intolerable.

Historia verídica, por supuesto.

Con ustedes, la Weona Loca: el eslabón perdido de las Celosas.

La Weona Loca (“Te voy a matar. No. Mejor dicho, YO me voy a matar”)

Esta bestiecilla puede pasar por todo el espectro de insanidades emocionales y mentales: puede ser histérica, borderline, una drama queen, una sicópata, o todas las anteriores juntas. Ésta, huelga decirlo, es derechamente peligrosa: evítela a toda costa.

Usualmente su desquicio es progresivo, así que vamos analizando sus etapas:

1) Una dulzura

Puta la weona duuuuuulce. Es una mermelada de manjar. Empalagosa, cariñosa, llena de diminutivos. Perfectirijilla. Amorosientitititita. Holi, pololi, lindi, tierni, cositi, exquisi. La conocerás así, y será así hasta después de empezado el pololeo.

De hecho, si ha pasado un tiempo ya de conocerla y ella siempre es así, nunca nada le quita la sonrisa de muñeca y siempre es una dulzura con patas, comience a sospechar. La gente normal tiene sentimientos y se enoja a veces.

2) Drama Queen

Es que no me quieres, es que no me entiendes, es que ya no te gusto, claro, todo porque no me depilé las tetas, es que tienes otra“, y vamos, que el drama empieza por cualquier motivo. Llantos, victimizaciones. Escenas de abandono y destrucción de corazón enfrente de amigos, familiares, asistentes al cine. Y el culpable eres tú. Tú, carajo malnacido, ser sin corazón, que tuvo la genial idea de no querer follar una noche, o de salir con los amigos en lugar de revisar juntitos esos VHS de Carrusel de las Américas que ella tenía guardados.

3) Borderline: Extremista

Hoy, eres una mierda – No, mi cosito chiquitito rico, eres lo mejor del mundo – No, en verdad, eres un conchesumadre, qué te creí, que andai coqueteando con esa weona, si te caché, culiao – Mi ñeñeñeñeñito, holi? Vamos a follar, cosa más rica pechocha? – Oye, weoncito, ven pa acá: hoy es nuestro CUMPLEMES y te quedas CONMIGO, qué andar viendo el partido, weón bestia – Chanchitooo? Mira lo que te preparé, para el mejor pololi del mundo! – Conchadetumadre, weón de mierrrrda, te voy a cagar, voy donde una bruja a que te haga secar el pico! – Mi amorrrrcito, eres el mej…

4) Histérica

Si el tema es de celos con otra mina: irá y le sacará la chucha, con mechoneo, carterazo y rasguños incluidos. Si el tema es que te pilló sapeando a ti: su buena cachetada, gritos en la calle, tirarse a la calle para que los autos casi la atropellen. Si amenazas con patearla: llamadas a tu madre a las tres de la mañana, llorando; llamadas de su madre a tu celular a las tres de la mañana, llorando; escenitas afuera de tu sala de clases o de tu oficina, quebrazones de vasos en pubs y discotheques, chillidos sin fin, amenazas de suicidio.

5) Sicópata

Si la pateas efectivamente: intentos mulas de suicidio (como tajearse los brazos con gillette, tomarse diez tranquilizantes y terminar en la Alemana con lavado de estómago, perderse durante tres noches luego de dejar una carta despidiéndose), te enviará encomiendas con cosas como las mismas gillettes con sangre, una uña que se arrancó con un alicates por tu culpa, un muñeco vudú, balas (“son las que no usé para matarte”); destrozará tu auto, los vidrios de tu casa, contratará matones para pegarte, hará que te echen de tu pega, intentará meterse con tu hermano, tu papá y tu mejor amigo, y si nada, nada nada de eso resulta… volverá a la dulzura.

Porque nunca se sabe qué tan mala memoria puede llegar a tener un weón.

Éste fue el Catálogo de Celosas, esperamos que lo haya disfrutado. Ahora sí, podemos preguntarle: Y usté jovencita, ¿cuál de todas es?

Y usté, zorrita, inteligente y estratégica, que en estos momentos se ríe frente al PC de los patetismos de estas pobres Celosas, guárdese la risita para más rato: a continuación viene una serie dedicada exclusivamente a sus artimañas.

Fuente faqwomen.org