Tribunal portugués considera que el sexo a los 50 no tiene tanta importancia

La justicia lusa aseguró en un fallo que la importancia de la sexualidad “va disminuyendo a medida que la edad avanza”, con lo que justificó bajar la indemnización de una mujer que no pudo tener más sexo al ser víctima de un error médico.

pareja

Un tribunal portugués rebajó la indemnización a una mujer con graves secuelas físicas y casi sin posibilidades de mantener relaciones sexuales por un error médico, al considerar que a los 50 años el sexo no tiene tanta importancia.

“Cabe no olvidar que la paciente, en la fecha de la operación, ya tenía 50 años y dos hijos, una edad a la que ya la sexualidad no tiene la misma importancia que en edades más jóvenes”, reza la peregrina sentencia.

Así, el hospital responsable del error médico fue sido condenado a pagar 111.000 euros, 61.000 euros menos que la indemnización fijada inicialmente por una instancia jurídica inferior.

La mujer se sometió a la operación en 1995, aunque desde dos años antes acudía al servicio de ginecología del hospital, donde fue diagnosticada de bartolinitis, una inflamación de las glándulas vaginales.

Después de seguir sin éxito varios tratamientos, los médicos le aconsejaron operarse, pero en la intervención le fue seccionado el nervio pudendo, localizado en la región pélvica y que inerva los genitales externos y los esfínteres de la vejiga y el recto.

Este error médico provocó a la mujer “dolores, pérdida de sensibilidad e hinchazón en la zona vaginal”, con problemas para sentarse y andar, así como incontinencia.

Además, “limitó seriamente su actividad sexual”, indica la sentencia, que señala que la paciente también padece de depresión, no hace una vida normal e incluso que se planteó suicidarse.

Por todo ello le fue concedida una incapacidad del 73 %, ya que no ha recuperado su anterior puesto de trabajo como empleada doméstica.

No obstante, en su sentencia el tribunal recuerda que el problema ginecológico que sufre la mujer “es antiguo”, al menos de 1993, y que ya sufría entonces de dolores “insoportables” y presentaba síntomas de depresión.

“Todo ello hace que las quejas de la paciente no sean nuevas y que la cirugía no hiciera sino agravar una situación anterior ya difícil”, lo que, según la corte, es un motivo a tener en cuenta a la hora de establecer la indemnización.

Además, añade, la importancia de la sexualidad “va disminuyendo a medida que la edad avanza”.

La mujer pedía también una compensación por gastos patrimoniales relacionados con los gastos médicos, la contratación de una persona para ayudarle en las tareas domésticas y la pérdida de renta al no poder trabajar.

El tribunal consideró que algunos hechos, como la necesidad de una empleada a tiempo completo, no habían sido comprobados legalmente, lo que también argumentó para rebajar la indemnización.

Fuente theclinic.cl