El vaginismo, una fobia sexual

Es una disfunción sexual frecuente en las mujeres. Nuevos tratamientos, que combinan diferentes abordajes, ayudan a resolverlo. Un especialista aclara el tema a Entremujeres.

vaginismo

Un alto porcentaje de mujeres consultan por padecer vaginismo, se trata de una problemática sexual que consiste en la contracción involuntaria de los músculos de la vagina en el momento de la penetración, en el cual la mujer no es consciente, causando incomodidad, molestias y dolor que hacen que no se pueda realizar el acto sexual.

Se denomina fobia sexual al vaginismo porque cuando se aproxima el momento de la penetración, la ansiedad elevada hace que los músculos vaginales se cierren, evitando que la relación sexual se logre; y cuando la pareja deja de intentarlo, la ansiedad disminuye. Esto significa que la persona aprendió a bajar el estado de ansiedad, evitando o a huyendo del encuentro sexual.

¿Cuáles son las causas?

Los factores más frecuentes que pueden aparecer son:

– Situaciones traumáticas: mujeres que han vivido en algún momento de sus vidas abusos sexuales, violaciones y situaciones de violencia.

– Distorsiones cognitivas: “miedo a ser lastimada en la penetración”, “el pene es como un cuchillo, me puede dañar”, “temor al embarazo”.

– Problemáticas de pareja: peleas y discusiones continuas, violencia física o psicológica, pareja con personalidad psicopática.

– Educación represiva: la mujer ha aprendido desde pequeña que la sexualidad es algo malo, que no se puede disfrutar, por lo tanto aparece el sentimiento de culpa al pensar que está realizando un acto inmoral.

– Problemáticas físicas: infecciones urinarias, enfermedades de transmisión sexual.

¿Cómo es el circuito de la fobia?

Antes del encuentro sexual, comienzan a aparecer los pensamientos anticipatorios “voy a sentir dolor”, por lo tanto se activa el Sistema Autónomo Simpático frente a la percepción de que un peligro inminente se aproxima, con lo cual el cuerpo se pone en alerta generando un estado de tensión y ansiedad excesiva, que hacen que los músculos vaginales se cierren evitando la penetración.

Cuando la pareja desiste de realizar el acto sexual, la ansiedad comienza a bajar y todos los músculos del cuerpo se relajan.

Tratamiento

Las investigaciones han demostrado que las terapias sexuales junto al abordaje Cognitivo Conductual, tienen un alto grado de efectividad en el tratamiento del vaginismo.

Algunas de las Técnicas que se utilizan son:

– Psicoeducación: consiste en brindarle información a la paciente sobre lo que le está sucediendo. Hoy se sabe que cuando la persona conoce lo que le está pasando, la ansiedad baja.

– Técnicas de Relajación: para que la paciente aprenda a relajarse en el momento de la relación sexual, evitando que se contraigan los músculos de la vagina.

– Reestructuración Cognitiva: se trabajan con las distorsiones cognitivas sobre la sexualidad que generan el estado de tensión y ansiedad.

– Exposición gradual: la paciente va a ir enfrentando la situación que le genera tensión de forma gradual, hasta que la ansiedad baje de forma total y pueda realizar el acto sexual sin dolor ni molestias.

Fuente: Santiago Gómez, psicólogo.

Fuente clarin.com