diciembre 23

Clase de sexo para hombres

Muchas veces los varones no actúan como nosotras esperamos y, quizás sin darse cuenta, esquivan ciertos detalles que aumentarían nuestro placer. Aquí, algunas claves para guiarlos.

Por: Mariela Tesler Hansen

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“No sabe tocarme”. “Así no me gusta”. “Hace siempre lo mismo”. “Va muy rápido y yo ni arranqué”. “No se da cuenta de lo que quiero”. “¿Por qué no me juega?” Estas son algunas de las frases que se escuchan hoy día. Mujeres quejándose por una pareja que no sabe complacerlas. Es que somos complejas y, encima, todas diferentes… ¿Quién dijo que era fácil?

Las mujeres esperan tener buenos juegos previos y que los hombres verdaderamente se preocupen por darles placer, para que el encuentro no se reduzca a “llegar”, y listo. Para eso, es importante que el varón entienda que todo nuestro cuerpo es un mapa erótico y que cuanto más intensa sea la previa, más preparada estará la mujer para gozar del encuentro. Tendrá mayor predisposición a dar, podrá conectarse con ella misma, con sus ganas, y podrá lograr un encuentro placentero.

Algunos errores masculinos

–  No prestar atención a la lubricación. Es un tema del que se habla poco, pero que muchas mujeres sufren. El hombre la toca o intenta penetrarla sin fijarse si está lo suficientemente lubricada (ojo: muchas veces ella tampoco hace nada al respecto) y termina siendo un encuentro poco feliz. Incluso, a la mujer muchas veces le duele.

– Llegar a la eyaculación y pensar que ahí terminó todo cuando, por lo general… ¡Las mujeres ni empezaron!

– No darle importancia al juego previo.

– Dejar de decirle de vez en cuando lo linda que está, lo bien que se mueve o lo que que a ella le guste. Peor aún, decirle que está gorda o marcarle algún defecto justo antes de ir la cama.

– No detenerse a pensar si ella verdaderamente está disfrutando y concentrarse solo en su propio placer o su performance.

¿Qué pueden hacer los hombres para mejorar en la cama?

Sorprender. Con los años vamos perdiendo la capacidad de asombro y eso es algo mágico. Es muy motivante el hecho de recorrer otro camino diferente a la hora del encuentro.

A la mujer hay que encenderla de a poco. Ellos pueden enviarnos un mensaje hot durante el día, hacernos desear un poquito más, jugar con su mirada o cualquier parte de su cuerpo, incluso cuando hay más personas alrededor para “calentar” el terreno para más tarde.

La caricia es otra acción importante de conexión, así como la adulación (sin exagerar). A todas nos gusta que nos digan palabras bonitas: un buen mimo al oído sube la temperatura.

Tips para enseñarle lo que te gusta

Para todas aquellas mujeres que se quejan de la performance de su pareja, una muy buena idea es ponerse en el rol de “Señorita maestra” y darle unas clases particulares. Algunas claves:

* Vendarle los ojos con una bandana o antifaz. Ahora sí, pueden comenzar el juego del sentir.

* Tomar las riendas. Con amor (no con imperativos o con desvalorizaciones) mostrarle qué y cómo nos gusta recibir placer. La comunicación es básica. Demostrarle con palabras, con gestos o acciones lo que queremos, para que luego ÉL lo lleve adelante también. No quedarse quieta esperando “el milagro”.

* ¡Hay tanto para hacer! Tomar su mano y recorrer nuestro cuerpo. Usar chocolates para trazar puntos de recorrido en nuestra piel y que pueda besarnos justo como queremos. Esposarlo para que nos dé más previa y aún no pueda tocarnos. Iniciar un chat hot. Armar una “cajita feliz” con condimentos para la relación… Y muchos etcéteras.

* Dejá la timidez o el temor de lado. Si nos soltamos también al intercambio, la pareja comienza a fluir y el varón aprende. Los dos aprenden. La mujer comienza a hacer realidad su fantasía y el juego cómplice nace y nos hace renacer. Sutil pero seguro. Más cercano de lo que nos enciende, nos motiva y nos hace bien.

Fuente clarin.com


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