Sexofitness: suda, y esta vez por puro placer!

El sexo puede ser tan efectivo como una hora sudando en el gimnasio. Beneficios cardiovasculares, respiratorios, endorfinas, sensación de bienestar y –por si fuera poco- orgasmos, erotismo, contacto y fomento de intimidad. No necesitas nada más que sus cuerpos desnudos.

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Conciencia erótica

Tenemos innumerables actos corporales inconscientes, no nos permitimos sentir. Cuando concientizamos movimientos y sensaciones, éstas pueden trabajar de una manera más efectiva. Por ejemplo, el método de la ‘práctica imaginada’ propuesto por el psiquiatra y psicólogo Edmund Jackobson en 1931, asevera que la recreación de una experiencia en la mente puede dar los mismos resultados que si la realizáramos físicamente. Esta se ha utilizado en especial en el ámbito del deporte. Digamos que si un corredor se imagina en una pista a toda velocidad y se visualiza en ella, sus estructuras cerebrales se activarán del mismo modo que si lo hiciera en la práctica, y obtiene beneficios en especial para perfeccionar su técnica. Y, si se combinan ambas tareas, la mental y la física, habrán efectos óptimos: si al trabajar un músculo en un aparato en el gimnasio, lo visualizas fortaleciéndose, el entrenamiento psicológico contribuirá dándole mayor factibilidad.

Ahora, si utilizas el ‘método’ en términos sexuales, te pondrás en mayor contacto con tu potencial erótico. No se trata de que mecanices el encuentro sexual imaginando a tus músculos desarrollarse en la postura y poniéndote buenísimo (porque para ello mejor te vas a un gimnasio), sino de visualizar cada parte de tu cuerpo en acción durante una posición y permitiéndote focalizar lo que estás sintiendo y disfrutando a partir de esa parte, para tener una experiencia erótica profunda. El efecto beneficio en el moldeo de tu cuerpo será por añadidura porque visualizarás cada músculo o zona dando lo mejor de sí.

Y, de paso, te reconciliarás con esas ‘partecitas’ que no amas de tu cuerpo porque las comprenderás desde una perspectiva de su perfección, por el simple hecho de las sensaciones que te regalan.

Recuerda, aplica a cualquier postura. Debes visualizar los músculos que se ponen en acción, separando en tu mente a cada uno y encontrando lo que te ofrece a favor de tu placer. Te damos una guía para que comiences. Para poder tener toda la libertad de movimiento, necesitarás un condón mega resistente que no te reste sensibilidad, prueba Sico Thermaxx Skin®. Será perfecto.

Para ellas: Montura invertida

Pídele a él que se siente en la cama, recargado en la cabecera. Haciendo una L. Siéntate en su pelvis de espaldas a él (quedando su pecho en tu espalda), lo más pegada que puedas. Para permitir la entrada de su pene, deberás levantar la cadera sosteniendo tu peso sobre las piernas. Sube y baja lentamente. Aprieta el abdomen, intensificará la sensación, contraerá tu vagina y será más estimulante para ambos. Posteriormente inclínate hacia adelante y lleva el movimiento sosteniéndote sobre tus manos, empujándote hacia atrás contra el colchón.
Músculos trabajados: bíceps, trapecio, tríceps, deltoides, pectorales, extensores de mano, abdomen, abductores y cuádriceps.

Para ellos: Montura colgada

Siéntate en el borde de la cama y pídele a ella que se suba en tu cadera, de frente. Coloca sus piernas engarzadas en tu cadera. Comienza la penetración. Tómense de los codos o antebrazos y suavemente pídele que se deje caer hacia atrás hasta que cuelgue su tronco y su cabeza quede a ras de piso. A modo de palanca lleven el movimiento penetrativo.

Músculos trabajados: tríceps, cuadrado lumbar (espalda baja), abdomen, gemelos (pantorrillas).

Fuente elsyreyes.com