Manual de la masturbación lesbofeminista

Cada orgasmo autogestionado es placer no reproductivo que erosiona al sistema patriarcal. Cada orgasmo autogestionado es tiempo que no le trabajamos al capitalismo. Cada orgasmo autogestionado aborta un pedazo de la mujer pasiva y complaciente que no queremos ser. Cada orgasmo autogestionado nos hace más fuertes, más intensas y más lesbianas. tocarte

Sobre el lugar:

Busque un sitio privado.

Aunque las mujeres hemos estado históricamente excluidas de los espacios públicos, eso no significa que tengamos privacidad. La privacidad sigue siendo un lujo.

Elija un lugar donde no sea interrumpida por requerimientos de cuidado, aseo, alimentación, soporte emocional o refuerzo de egos masculinos.

Un lugar privado no implica estar sola necesariamente. Puede compartir el espacio con otras mujeres con quienes se sienta libre y bella.

Sobre el inicio de la sesión masturbatoria:

Reconozca el terreno.

Aunque nuestro cuerpo es capital y fuerza de trabajo no remunerada para un sistema completo, aunque se haya escrito tanto sobre nuestra anatomía y las formas correctas de placer que nos corresponden, muchas seguimos siendo extranjeras en nuestro cuerpo.

Hay mujeres que disfrutan el frotar su entrepierna con almohadas, peluches, etc. Se recomienda no lavarlos después: el perfume del orgasmo autogestionado sirve de amuleto.
Por eso, comience por reconocerse. Apréndase, delinee sus formas, elija sus partes favoritas, deténgase en los trozos de piel que nos han enseñado a odiar, acarícielos, enamórese, haga de esas imperfecciones fuente de placer.

En la masturbación, como en el feminismo, la búsqueda parte desde las incomodidades y los márgenes.

Sedúzcase.

Dígase las cosas que nunca se ha dicho, dígaselas también a sus compañeras, a sus amigas, devuélvase el privilegio, hasta ahora masculino, de opinar sobre nosotras mismas.

Vístase y desvístase para su solo placer. Use los accesorios que nunca se ha atrevido, póngase unos boxer bajo el vestido de novia, use medias caladas con el traje de primera comunión, mastúrbese vistiendo su uniforme de trabajo.

En la masturbación, como en el feminismo, ninguna fantasía es ilegítima.

Sobre la técnica y el uso de accesorios:

Use lo que tenga “a mano”.

Hay mujeres que disfrutan estimularse con sus propios dedos, directamente en los pezones y luego en el clítoris, en el clítoris y luego en los pezones, en el clítoris y los pezones simultáneamente, en el ano, luego los pezones y luego el clítoris, en orden inverso, o aleatoriamente y así múltiples combinaciones.

Hay mujeres que disfrutan rozándose muslo con muslo, lo que permite por ejemplo, intervenir el heterocéntrico aburrimiento en la fila del supermercado o el masculinista silencio de una biblioteca con nuestro placer masturbatorio.

Hay mujeres que disfrutan el frotar su entrepierna con un elemento blando y consistente como almohadas, peluches, cojines, etc. Se recomienda que el objeto usado no se lave después: el perfume del orgasmo autogestionado sirve de amuleto.

Hay mujeres que disfrutan usar elementos masturbadores como vibradores clitorianos, dildos de muchos colores y formas, frutas sin madurar, verduras crudas, elementos de cocina, juguetes para niños. El uso de cualquiera de estos objetos no descarta las otras formas de masturbación, simplemente diversifica las fuentes de placer.

Hay mujeres que disfrutan frotando su clítoris con los muslos, los glúteos, los brazos, la espalda, la boca o los labios vulvares de otra mujer. Si esto le suena muy lesbiano es porque ha entendido: sí, la masturbación también es sexo lésbico.

Si está practicando autodefensa feminista y quiere tonificar los brazos. Mastúrbese. Si está tomando clases de baile y un paso no le sale bien. Mastúrbese e inténtelo de nuevo.
Estas diversas formas pueden coexistir o no en una misma sesión masturbatoria, pero todas, inclusive las que incluyen elementos penetrativos, eliminan las molestas consecuencias de la clásica relación coital, es decir: el orgasmo no se finge, no hay que adecuar los tiempos ni las posiciones a los requerimientos de un macho ególatra y lo mejor, se obtiene placer sin la pantomima humillante del amor heterosexual.

Múltiples cuerpos, múltiples maneras, orgasmos múltiples. Encuentre la suya, comparta experiencias, pruebe.

En la masturbación, como en el feminismo, cada mujer es teoría, práctica y nueva fuente de conocimiento.

Sobre el orgasmo masturbatorio:

Explosivo, duradero, intenso, autónomo, múltiple.

No exija nunca nada menos.

Sobre los beneficios extra orgásmicos de la masturbación:

1. Analgesia:

Si esta menstruando y tiene dolor. Mastúrbese.

Si le duele la cabeza, el cuello o la espalda. Mastúrbese.

2. Relajación:

Si se siente ansiosa o tensa. Mastúrbese.

Si no puede dormir. Mastúrbese.

3. Mejoría sistema musculoesquelético.

Si está practicando autodefensa feminista y quiere tonificar los brazos. Mastúrbese.

4. Celebración y jolgorio.

Si está feliz y quiere celebrar con sus compañeras de colectiva. Mastúrbese.

5. Fluidez de movimiento

Si está tomando clases de baile y un paso no le sale bien. Mastúrbese e inténtelo de nuevo.

Si se practica con regularidad, la masturbación lesbofeminista le hará ver los erotizantes y hermosos cuerpos de las mujeres, incluido el propio, de una manera que antes nunca vio
5. Refuerzo en toma de decisiones:

Si piensa dejar a su novio e irse de viaje con una chica que conoció la semana anterior pero no sabe como decírselo. Mastúrbese. El orgasmo autogestionado le dará el valor.

6. Concentración:

Si está escribiendo un artículo, un estado de facebook o el guión de un programa de radio y siente que no puede terminarlo. Mastúrbese, las ideas llegarán con el orgasmo.

Sobre los mitos respecto a la masturbación:

1. Pelos en las palmas de las manos.

Aunque se practique con regularidad, la masturbación lesbofeminista no produce crecimiento de pelos en las palmas pero seguro aprenderá a disfrutar mucho más cualquier otro pelo de su cuerpo.

2. Quedarse ciega:

Si se practica con regularidad, la masturbación lesbofeminista la dejará ciega a la presencia de machos con delirios de actor porno. Simplemente dejará de verlos, y también de oírlos.

3. Alucinaciones:

Si se practica con regularidad, la masturbación lesbofeminista le hará ver los erotizantes y hermosos cuerpos de las mujeres, incluido el propio, de una manera que antes nunca vio.

4. Cansancio y fatiga:

Efectivamente, si se practica con regularidad, la masturbación lesbofeminista la dejará sin energía disponible para realizar las labores no remuneradas que le exije el macho de turno.

Sobre la relación con el patriarcado:

Cada orgasmo autogestionado es placer no reproductivo que erosiona al sistema patriarcal.

Cada orgasmo autogestionado es tiempo que no le trabajamos al capitalismo.

Cada orgasmo autogestionado aborta un pedazo de la mujer pasiva y complaciente que no queremos ser.

Cada orgasmo autogestionado nos hace más fuertes, más intensas y más lesbianas.

Recomendaciones finales

Es tiempo de alesbianarse.

La masturbación es un buen comienzo.

El placer de las mujeres sobrepasa los límites del lenguaje y de la ciencia patriarcal. Por lo tanto, dejamos este manual para desarme, extensión, lectura, re escritura, traducción musicalización, etc. Que nuestro placer lo nombremos entre todas.

Fuente pikaramagazine.com