¿Qué es la anorgasmia?

La anorgasmia o ausencia del orgasmo femenino no debe de confundirse con la frigidez.

anorgasmia

La ausencia del orgasmo en las relaciones sexuales, ya sea a través de la penetración vaginal o mediante la estimulación del clítoris, es más común de lo que pensaos y hace que algunas parejas consideren incompletas sus relaciones sexuales.

Cuando una mujer sufre anorgasmia es capaz de sentir placer, pero la fase de clímax no se manifiesta, por lo que no alcanza el orgasmo.

Existen dos tipos de anorgasmia:

La primaria: Cuando la mujer nunca ha experimentado un orgasmo, ni por penetración vaginal ni mediante masturbación.

La secundaria: Cuando la mujer sí ha experimentado el placer de un orgasmo en algún momento de su vida sexual y lo ha dejado de experimentar.

Causas de la anorgasmia:

–Recibir una educación que menosprecie la sexualidad y desapruebe el aprendizaje erótico.
–Tener una mala imagen de ti misma y de tu cuerpo, falta de autoestima y confianza.
–Estimulación y caricias poco adecuadas, o demasiada fuerza por parte de tu pareja.
–Rutina sexual.
–Relaciones dolorosas (vaginismo, dispareunia).
–Actos traumatizantes durante la infancia (abusos sexuales, violaciones).
–Falta de deseo hacia la pareja.
–Dudas acerca de los sentimientos hacia la pareja.
–Miedo a dejarse llevar por el placer.

Solución

Existen varias posibles soluciones para recuperar el placer sexual y poner fin a la ausencia de orgasmos, aunque cada caso es diferente:

–Si las causas están relacionadas con tu comportamiento, deberías consultar un sexólogo o psicólogio para que te ayude a aclarar las cosas. En principio, puedes someterte a una terapia personalizada para descubrir tu cuerpo y así poder aprender a disfrutar del sexo.

–También puede ser que el problema sea de pareja. En este caso la comunicación es esencial para mejorar la relación. El hecho de salir de la rutina en la que podéis estar atrapados, os ayudará a ver las cosas desde otra perspectiva. Probad a descubrir posturasdiferentes que os puedan aportar esa chispa que hayáis podido perder.

Si el problema se debe a cuestiones orgánicas, deberías consultar al médico de cabecera o a tu ginecólogo para que te aconseje y te oriente hasta descubrir al origen del problema.

 

Fuente veintitantos.com