Nicaragua entrena a sus trabajadoras sexuales para resolver conflictos

La Asociación de MujeresTrabajadoras Sexuales Girasoles, una organización nicaragüense que data de noviembre de 2007, cuenta ya con más de 2.300 integrantes, y su vocera María Elena Dávila asegura que en el país centroamericano hay más de 14.000 trabajadoras sexuales de distintas edades, orígenes, tipo racial e historias personales, de tantas formas como la vida misma; pero clasificables en tres categorías generales:

1 – Las que se identifican plenamente como trabajadoras sexuales.

2 – Las que no pueden dar la cara en público, pues sus familiares no saben en que trabajan y

3 – Las que dan la cara (a nivel de organización y legalidad)

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Las trabajadoras sexuales en Nicaragua sirven como mediadoras

La prostitución es legal en Nicaragua y entre las mujeres de Girasoles, hay desde hace algunos meses, 18 féminas que pertenecen a una categoría particular que demuestra lo mucho que las trabajadoras sexuales nicaragüenses han avanzado en sus reivindicaciones gremiales. Son las llamadas facilitadoras judiciales, descritas por la Corte Suprema rema com”Si se trata de casos leves, podemos mediar (entre las partes en conflicto)”, le explicó la directora de la organización social a BBC Mundo, quien asegura que Nicaragua “es el primer país de Latinoamérica y del mundo” en acreditar a algunas de sus trabajadoras sexuales como facilitadoras judiciales. “Y si no, entonces les damos acompañamiento a las compañeras para garantizar que se haga justicia”, agrega la presidenta de Girasoles, quien estima que hasta la fecha las trabajadoras sexuales capacitadas por la CSJ ya han intervenido “en unos 15, 20 casos”.

Se dan muchísimos casos que las agresiones y la mediación se producen entre las mismas compañeras de oficio y estas mediadoras han resultado el mejor de los enlaces en estos casos. Este programa opera en este país desde 1998 y sus trabajadoras sexuales están organizadas, esperando poder garantizar mejor administración de justicia para un sector de la población, muchas veces olvidada, usualmente discriminada hasta el rechazo social y en pleno siglo XXI continua estigmatizada.

Marcos Pérez Briñez
mperezbriez2@gmail.com