Algunos tips sobre el condón

Un estudio realizado por The National Survey of Sexual Health and Behavoir (NSSHB) y dirigido por especialistas del Kinsey Institute, pertenecientes a  la Universidad de Indiana, demostró que las mujeres heterosexuales tienen las mismas posibilidades de tener orgasmos con sus parejas, si usan preservativos o si no los usan.

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Todo el mundo atribuye el inicio de la revolución sexual a la aparición y comercialización de la pastilla anticonceptiva, pero  se olvidan de algo muy importante: los anticonceptivos orales evitan el embarazo en  las mujeres, pero no impiden la trasmisión de enfermedades venéreas.

Casanova, definitivamente no era un loco que jugaba a la ruleta rusa,  ya lo utilizaba en el siglo XIX y se refería al preservativo como el “ redingote anglaise”  o capa inglesa de montar a caballo.

Cuando se descubrió solo estaba al alcance de la aristocracia, pero al volverse popular se abrió una puerta a la lujuria, sin el pavoroso castigo a los pecados  carnales.

La Iglesia católica nunca lo  ha visto con buenos ojos, por eso nunca lo han aceptado, aunque este último Papa parece más abierto y comento que para ser buenos católicos no hay que ser como conejos.

La reducción de la sensibilidad,  que tanto se cuestiona, era muy grande al principio, cuando los preservativos estaban hechos con tripas de animales, pero ahora el látex es cada vez más fino y hay versiones especialmente diseñadas para proporcionar el máximo de sensibilidad con toda la protección necesaria.

Todos  conocemos  nuestro número de calzado o talla de pantalones, pero muy pocos acertarían con su talla de preservativo. Hay unas reglas diseñadas para medir el largo del pene y el grosor, y así poder determinar mejor la talla más adecuada.

El problema de usar un condón demasiado grande es que  puede deslizarse o salirse durante la penetración y los que quedan muy apretados pueden romperse con facilidad. Además, un preservativo que no está bien ajustado reduce el placer de la pareja.

Otro estudio del Instituto Kinsey para la Investigación Sexual, de Género y Reproductiva, donde seleccionaron a 436 hombres, de entre 18 y 67 años, para que completaran  un cuestionario sobre el uso del profiláctico en sus relaciones sexuales con mujeres. Según los resultados, la dificultad para alcanzar el orgasmo, en los que no usaron preservativos adecuados, era mayor, y el índice de quienes padecían irritaciones en el pene era 5 veces mayor en quienes no utilizaron condones de su talla. El ajuste inadecuado interfería también a la hora de conseguir el orgasmo.