El sueño de la desfloración

La recién casada le ruega a su marido, en la noche de bodas, que se abstenga  durante 3 noches  de realizar la copula, pues no se entregara a él con todo gusto, antes de recibir en  sueños una indicación de que su matrimonio habrá de ser fecundo. En estas extrañas circunstancias de castidad, una noche el esposo sueña lo siguiente:

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Dos pájaros, uno mayor que el otro, bajan volando hasta posarse en el sexo de su mujer y enseguida vuelven  a emprender el vuelo. Al pasar un rato retornan  y se posan en sus manos para regresar de nuevo como fortificados por el corto reposo. Esto se repite 3 veces, hasta que el pájaro más pequeño retorna con las plumas cubiertas de sangre. Angustiado y muy asustado el esposo se despierta gritando. Pero su esposa  se muestra muy alegre por el sueño y le comenta que nunca  se le hubiera entregado, si las imágenes reveladoras del sueño no le hubiesen ofrecido la garantía de su felicidad. Esto representa un  sueño muy característico de la desfloración o la perdida de la virginidad (perdida del himen femenino).

El pájaro, en este revelador sueño, es un clarísimo símbolo fálico, que llega incluso a mostrar una representación de los estados el pene, grande o pequeño (laxo o excitado). El movimiento de los pájaros al volar durante todo el ritmo del sueño, alude y se refieren al coito tan deseado y otros detalles característicos de la relación sexual de pareja y se repite por 3 veces por la deseada posesión de la mujer. El hecho de que hacia  el final del sueño quede solamente el  más pequeño de los pájaros y con las plumas llenas de sangre, elimina toda duda con respecto a la interpretación de este sueño con alto contenido sexual y erótico. La angustia del esposo, al final del sueño, se explica de forma muy clara como simbolismo onírico del fuerte deseo sexual, que en ese momento estaba  insatisfecho.

Los sueños eróticos, habitualmente son muy comunes en los jóvenes y adultos y sin duda constituyen una manifestación del  deseo sexual, muchas veces reprimido por muy diversos factores. Y se presentan en personas sometidas a prolongados cautiverios, como en los internados escolares, en la vida castrense, entre los marineros y en general en todas las personas que tienen que soportar una abstinencia sexual muy prolongada. Por lo general son muy reveladores de las angustias sexuales del soñador.