Cómo lograr un orgasmo anal

Todo sobre esta práctica odiada por muchas, y amada por más

Por mucho tiempo, esta práctica fue considerada un tabú, algo sucio, de mal gusto, perverso y muy desagradable Pero esos días quedaron atrás

anal

Hoy en día, el sexo anal es más común de lo que crees, y tener un orgasmo de este tipo es algo que tienes que experimentar con tu pareja.

La penetración anal es algo que excita a muchos hombres, pero, por desgracia, no a muchas mujeres. La verdad es que, bien hecho, el sexo anal te llevará a otras formas de placer, hasta ahora desconocidas e inalcanzables.

En la parte posterior alta de la vagina hay un punto que se llama fórnix vaginal. Por estar en la parte de atrás, no siempre puede alcanzar esta zona el pene de nuestra pareja, pero a través del ano es muy fácil llegar. Este punto produce una gran lubricación en la vagina al ser estimulado y nos produce un orgasmo muy diferente a cualquier otro que hayamos tenido antes.

Una forma de llegar a este deleite es tener un orgasmo vaginal primero.

Así es. Sólo tú sabes qué es lo que más disfrutas en la cama y lo que te provoca un orgasmo. Intenta tenerlo y, posteriormente, cuando estés muy lubricado y el ano esté dilatado, pídele a tu pareja que se ponga detrás de ti. ¡No te dolerá de esta forma! Sólo recuérdale que lo haga despacio.

Al estar tan excitada, como es de esperarse después de un orgasmo, estarás más sensible y receptiva a lo que tu hombre te haga en esa zona.

Puede que al principio no te cause mucho placer, pero la práctica y la comunicación abierta con tu pareja harán que llegues al éxtasis antes de lo que crees.

¿Por qué nos da tango placer?

Hombres

Los hombres sienten mucho placer por ser una parte íntima más apretada que la vagina. También el erotismo proporciona un placer más elevado para ellos, pues penetrar el ano de su mujer da una sensación de poder.

Otra cosa que los vuelve locos es saber que (tal vez) nadie ha estado ahí antes. Es un territorio virgen. Algo salvaje que debe ser domado.

Mujeres 

Qué mejor que el testimonio de una mujer para explicar este punto:

“Al principio no me gustaba. Era una sensación muy extraña y, dependiendo de la ocasión, el dolor iba de intenso a sutil, pero siempre estaba presente. Poco a poco fui disfrutándolo más. Me di cuenta de que mi vagina tenía que estar más lubricada que de costumbre, o sea durante un coito normal, y que esto, además de quitarme el dolor, hacía que sintiera cosas nuevas. Se volvió muy agradaba. Un día bastó con que me penetrara anualmente para que tuviera un orgasmo. Fue increíble. Tocó partes de mí que ni yo sabía que existían. Creo que el sexo anal es algo que todas las mujeres deberían probar, al menos una vez en su vida”. Ana (27 años).

Por último, recuerda que mucha de la satisfacción que tanto él como tú sienten a la hora de ser el amor es por la conexión que existe entre ambos. Si la penetración anal es algo que a tu pareja le excita, es fácil que la idea de estar cumpliéndole esa fantasía te estimule a ti también, y viceversa. Atrévanse a descubrir cosas nuevas en la cama, y nunca se arrepentirán.

Fuente veintitantos.com