El perfil de un violador según su ataque sexual

Estos son los aspectos más resaltantes del perfil de un violador, según su forma de atacar en una situación de violación sexual

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LOS IRACUNDOS

Su conducta sexual es una expresión de total ira y furia.

Sus actos buscan descargar su molestia contra una persona o la sociedad entera.

Es un misógino, que odia a las mujeres y por lo tanto su agresión puede abarcar un alto rango, desde el abuso verbal hasta el asesinato.

El acto de violar es su oportunidad de venganza.

No planifica, ni piensa su acción. Ataca en cuanto tiene la oportunidad.

Sus violaciones no son en serie, ni frecuentes.

LOS SADICOS

Su ataque puede comenzar como una seducción, pero su violencia aumenta a medida que se va excitando.

Su conducta sexual es la expresión de fantasías agresivas y sexuales.

En la medida que usa la fuerza, obtiene mayor satisfacción sexual.

La resistencia de su víctima detona su excitación e incrementa su deseo.

Su violencia es frecuentemente dirigida a partes del cuerpo que tienen significación sexual, como los senos, nalgas, genitales y la boca.

EL VIOLADOR SERIAL

Entre un ataque sexual y otro, hay un periodo de enfriamiento. Ese tiempo es utilizado para escoger a su próxima víctima.

No tiene ninguna relación con su víctima, es desconocida y la elige al azar.

Planifica con detalle cada agresión sexual, para evitar ser descubierto. Nunca es impulsivo.

Sus fantasías son altamente perversas.

Es obsesivo y compulsivo.

Usualmente es muy inteligente y se integra a la perfección en la comunidad.

Posee una tendencia fuerte a humillar y controlar a sus víctimas, a través de la agresión sexual.

Tiene profundos sentimientos de rechazo, insuficiencia, impotencia o disfunción sexual. Su sexualidad es bizarra y tiene terribles tendencias a la ira.

LOS PODEROSOS

En su personalidad se evidencia una perturbación sexual caracterizada por fantasías en un gran rango de perversiones, donde incluye masturbaciones aberrantes, voyerismo, llamadas telefónicas obscenas, exhibicionismo y fetichismo.

Fantasea con su víctima antes de atacar. Generalmente cree que tiene una relación con ella.

Casi siempre vive solo y no tiene relaciones afectivas estables de ningún tipo.

Quiere transmitirle a su víctima, que él es más fuerte y que puede hacerte lo que a él le dé la gana.

Nunca elige sus víctimas al azar, ni por descuido.

Siempre quiere mostrar a su víctima que tiene mucha fuerza y que tiene el control de todas las situaciones, más si son violentas y por eso puede someter a cualquiera. Este es el caso cuando las víctimas son travestis o transexuales, donde estos encuentros suelen terminar en homicidios.