Excitarse con chicas de barrio

La mansión Playboy con  sus espectaculares chicas y su entorno de lujos quedo atrás. El morbo asociado al porno ya no viste marcas. Las putipobres es el nombre con que las han bautizado en Internet, se muestran en un cuarto desordenado con  fondo de una pared de ladrillos sin pintar, muebles viejos, un colchón sin sábanas y  todo sucio. Cuanto mayor es la pobreza, mayor será la difusión de las fotografías. Es lo último del sexo y su nombre lo dice todo: pobreza filia.

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El fenómeno navega entre el erotismo y la discriminación, lleva  un año escandalizando las redes sociales y una de los primeros en analizarlo fue la Psic. mexicana Cindy Gabriela Flores: “es más una fobia hacia las expresiones eróticas de las clases socioeconómicas menos favorecidas, pese a que usan el prefijo filia, que hace referencia al amor o simpatía, pues los comentarios reflejan agresión y sarcasmo”. Porque a cada fotografía suelen acompañarle frases más cerca de la humillación que de la excitación. Para lograr el éxito de la foto, se hace necesario que aparezcan vírgenes o santos, que la ropa no sea de marca, que aparezca la camiseta de un equipo de fútbol. Y hasta algún viejo juguete,  peluches de algún niño de su familia o de una infancia que aún está muy cerca.

¿Fetichismo, Voyerismo o Humillación? Para la feminista Cindy Flores la respuesta es contundente: “Creo que, más que fetichismo por la pobreza, podría reflejar un juego de poder y quizá cierto sadismo, pues se trata de un tema donde quienes critican, lo hacen asumiendo que se encuentran en una clase socioeconómica con mayores recursos económicos que quienes aparecen en las fotografías”.

Países de Centroamérica — México, donde se ha expandido — Honduras, Venezuela o Colombia son algunos de donde provienen las fotos. En Facebook se encuentran grupos dedicados a publicar fotos de chicos y chicas de esta tipología “Si no son latinas no es #pobreza filia”, asegura uno.

La Dra.  Flores opina que “por la distancia y despersonalización que se lee en los mensajes, parecería que se trata de fotografías usadas sin autorización de quienes las tomaron, aunque podría también tratarse de imágenes recibidas y compartidas”. Algunas imágenes son tomadas por las  jóvenes y en muchas ocasiones surgen en el ámbito privado y terminan públicas. Los llamados “cazadores” son usuarios que husmean la red buscando fotos robadas y las difunden a través de Twitter, con hashtags como #Pobreza filia, #putipobres, #misseria o incluso #TanRicaYTanPobre. “Se trata más de un acto de humillación o intolerancia. Pues pese a que las fotografías originalmente reflejan intenciones eróticas, han sido sacadas de su contexto”, concluye Flores.