Anomalías genitales masculinas

ENFERMEDAD DE PEYRONIE: PENES CURVADOS

Hay una patología congénita que se expresa en penes que se curvan y es la llamada enfermedad de Peyronie. Según las estadísticas, la incidencia de la  enfermedad de Peyronie ronda el 5% en la población masculina y afecta mayormente a hombres de mediana edad (entre los 40 y 60 años), aunque puede aparecer también en la juventud.

 José Mª Pomerol, especialista del Instituto de Andrología y Medicina Sexual de Iandroms explica la anomalía de esta manera se produce una dureza (fibrosis) en la túnica o capa que rodea a los cuerpos cavernosos, dando lugar, dependiendo de la zona que afecte, a una curvatura del pene que puede ser lateral o dorsal”. La curvatura puede alcanzar los 90 grados o más, retorcerse como una S o producirse un estrechamiento del pene tipo reloj de arena. El urólogo nos tranquiliza: “Cuando comporta problemas para poder mantener una actividad sexual normal, puede realizarse una cirugía para enderezarlo”.

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PRIAPISMO: ERECCIONES ETERNAS

El Priapismo es una anomalía sexual masculina donde los hombres padecen una erección que no termina nunca. Los urólogos la describen como “una erección involuntaria que persiste en un periodo largo de tiempo y puede ser debido a diferentes causas”. Hay que acudir a urgencias, “ya que se pueden producir daños importantes que afecten al tejido de la erección, pudiendo derivar en una disfunción eréctil”. Un estudio de la Gaceta Médica de Bilbao, asegura que esta erección involuntaria suele durar unas 4 horas, sin estímulo sexual o después de que este ha terminado, y  estiman una estadística  de 1,5 casos nuevos por cada 100.000 habitantes al año. Las causas se desconocen, pero las investigaciones apuntan a un tipo de anemia, consumo de antidepresivos o  traumatismos en el área genital.  En cuanto al procedimiento a seguir, recomiendan una serie de medidas que van “desde la aspiración de sangre del pene e irrigación de determinados fármacos, hasta la necesidad de recurrir a cirugía”.

HIPOSPADIAS Y EPISPADIAS

Las hipospadias y las epispadias son un tipo de anomalías congénitas (de nacimiento), que se caracterizan porque la apertura de la uretra no se encuentra en la punta del pene, como es lo habitual. Un urólogo las describe así “existen casos en los que el meato de la uretra tiene una desembocadura anómala en la parte superior (epispadias) o inferior (hipospadias) del glande. El meato anómalo puede hallarse en el propio glande, a cualquier nivel del pene o incluso en la zona del perineo (área entre la bolsa de los testículos y el ano)”. Se detectan a temprana edad y se debe realizar una cirugía. Se produce en uno de cada 150 a 300 recién nacidos varones.