“El abrazo de la muerte”: Un problema sexual masculino?

Dan Savage, consejero sexual y periodista creador de la columna Savage Love, fue el primero en acuñar el término “El abrazo de la muerte” conocido en inglés como “death grip síndrome”. Este es un vocablo que desde el año 1982 se relaciona con el hombre que se masturba de una manera compulsiva y de una forma muy especial: es una masturbación muy rápida y muy fuerte, que se compara mucho con la de los jóvenes adolescentes que se ven obligados a llegar muy pronto al orgasmo, por temor a ser descubiertos. Esto provoca que el hombre se acostumbre a “terminar” de dicha manera y crearle un problema, pues el clímax en una relación de pareja es logrado de una manera más suave y delicada, mediante la vagina.

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Savage explica que hay una gran diferencia entre masturbarse y el coito y describe el “abrazo” en estos términos: “Es cómo los chicos se masturban a lo largo de toda su vida, es decir, con un fuerte agarre alrededor del pene, combinado con un movimiento hacia arriba y abajo vigoroso que mueve los tejidos más sensibles del pene a un ritmo rápido” En esta auto estimulación podemos variar la velocidad y la intensidad del movimiento porque el cuerpo está consciente de lo que está experimentando manualmente, situación que en la relación de pareja no es tan palpable.
“Si te masturbas de la misma manera todo el rato, o si agarras tu pene con el abrazo de la muerte siempre, te puede resultar difícil alcanzar el clímax a través de otras sensaciones más sutiles”. No existe ningún tipo de base médica o científica con respecto a esto, y aunque pensemos que sufrimos de este mal, no es un problema real. Usualmente se trata de algún tipo de disfunción eréctil que hay que tratar con atención médica especializada.

El sitio web Cure Death Grip, supuestamente con la intención de “curar” a los hombres que sufren de este mal, da estas recomendaciones, que de todas formas pueden ayudar al momento de disfrutar de una mejor manera de este placer solitario, que está presente en cualquier momento de la vida:

Utilizar y experimentar una variedad de métodos para masturbarse o alcanzar el orgasmo.

Centrarse en las sensaciones sutiles. Es decir tratar de ser delicado en la manipulación.

Tomarnos un respiro y generar un deseo creciente por la estimulación.

Tomate tu tiempo  para hacerlo.

Privilegiar la calidad por encima de la frecuencia hasta que vuelvas a conseguir sensibilidad.