Flexibilidad sexual masculina: Gays o Heteros?

Jane Ward, de la Universidad de California en Riverside, autora del libro:  Not Gay: Sex Between Straight White Men,  explora las actitudes y comportamientos eventualmente homosexuales de los hombres hetero. Y opina al respecto de esta forma: “Pienso que el deseo homosexual y el contacto homosexual son parte de la experiencia humana, pero también están sujetos a increíbles cargas culturales”.

noticias_file_foto_734265_1393850226

Óscar David López escribió, refiriéndose al mismo tema,  un artículo que título “Macho calado“, donde habla acerca de esos machos tan machos que se atreven a transgredir el esquema heterosexual, y además afirman- irónicamente- que esas situaciones refuerzan su posición de macho. Según este planteamiento, el macho es “tan hombre” que puede penetrar o dejarse penetrar por otro hombre, y asume el término de “calado” cuando aclara tratando de justificar al contar su experiencia y decir que “simplemente no es lo suyo”.

Por otro lado, el serio y controversial  Informe sexual Kinsey revela  estas estadísticas:

  • Mínimo, un 37% de la población masculina tiene alguna experiencia homosexual entre el comienzo de la adolescencia y la vejez, que puede ir desde el contacto físico hasta el orgasmo.
  • 13% de los varones son únicamente homosexuales durante 3 años entre los 16 y los 55 (hasta 4 en la escala)
  • 4% de los varones son únicamente homosexuales toda su vida (6 en la escala).

Otros especialistas aseguran que los hombres blancos y heterosexuales, tienen una especie  de salvoconducto cultural para experimentar con su sexualidad como parte de la reproducción del esquema y las normas heterosexuales. Es por eso que en la mente popular, los miembros de las instituciones exclusivamente masculinas (como el ejército, algunos deportes y las fraternidades universitarias) justifican en el machismo una práctica homosexual, pues no  expresan “sentimientos” entre ellos, sino establecen jerarquías al  grupo.

No se trata simplemente de repetir que ser hetero o gay no determina esencialmente lo que eres, sino comprender cómo se asumen esas identificaciones ,y también cómo cambian, o se niegan, o son convertidas en problemas a lo largo de una vida humana.  Esta comprensión nos ayuda a entender por qué y cómo hemos sido programados para comportarnos según ciertas expectativas y ordenanzas. Nuestra orientación sexual, no debe ser importante para comprender y aceptar la versatilidad y la diferencia como parte del cuestionamiento de los mecanismos de privilegio que originan formas de desigualdad social, basadas en factores raciales.