Eres adicto al porno online?

La Universidad de Cambridge realizó un estudio cuyas  conclusiones aseveran que el consumo de videos pornográficos desata reacciones cerebrales en los adictos al sexo, muy similares a las de un drogadicto con el consumo de drogas, y concluyó que: a mayor consumo de porno online, más se satisface la persona con el sexo explícito.

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Cuando su uso es  compulsivo y descontrolado, su dependencia e interferencia grave en la vida diaria te lleva a esta ciberadicción sexual. El médico sexólogo  y psiquiatra Josep Mª Farréen, del Instituto Dexeus de Barcelona, durante su ponencia en las Jornadas Nacionales de Salud Sexual SEMERGEN en Valencia opina en estos términos: “muchos pueden pensar que la adicción al sexo es una suerte más que un problema de salud. Sin embargo, son personas que ven peligrar su estabilidad emocional, sus relaciones familiares y sociales o el trabajo por causa de un impulso imposible de frenar”.

El Diagnostic and Statistical Manual de la American Psychiatric Association niega estas adicciones y por el otro lado, experiencias como la del psicólogo clínico Jaime Gómez Gilabert, la clínica del Dr. José Antonio Navarro, otras clínicas y publicaciones especializadas, establecen como normal los tratamientos y terapias para salir de esta adicción.

Según Gilabert, estos son los síntomas más frecuentes en un adicto al porno:

  1. Expresión compulsiva: no hay apetito sexual. Se realiza de forma mecánica, sin estímulos físicos.
  2. Trazos combinados: aparece una transversalidad recurrente en esta adicción, que va desde la pornografía online a la prostitución, el cibersexo y la aparición de extremos como el voyerismo y el acoso sexual.
  3. Insatisfacción constante: no hay saciedad sexual y se extiende a otros ámbitos.
  4. Dificultad para la auto estimulación sexual.
  5. Problemas sociales “a corto, medio y largo plazo”, como apunta Gilabert. Aislamiento y dificultades con las relaciones de pareja.
  6. Insatisfacción: por la búsqueda y no encuentro de contenidos cada vez más raros.
  7. Intensidad del consumo, otro de los aspectos apuntados por Gilabert.
  8. Ira e irritabilidad injustificada en cualquier ámbito familiar o social.
  9. Mentiras y sobreprotección del consumo de pornografía online. Contraseñas y borrado constante de historiales de navegación.
  10. Desinterés por las relaciones sexuales físicas. Los profesionales indican que ésta es la señal de alarma que desencadena el inicio de búsqueda de soluciones a esta adicción.

“Es elevadísimo el porcentaje de personas que hacen uso de chats eróticos, en proporción similar en ambos sexos y/o pornografía en la red, con un amplio predominio masculino, ya que el varón se estimula más a través de la vista”, afirma Joan Mir Pizà un sexólogo especialista en el tema.