Rompe la rutina haciendo un sexo oral diferente

La rutina es enemiga del sexo y no le hace nada de bien, por lo que hay que buscar caminos para salir del encierro que propone. Hay formas sorpresivas y espontaneas que surgen a medida que crece la pasión. La mujer y el hombre que quieren disfrutar del momento sexual, deben buscar las variantes que le produzcan mayor voluptuosidad y placer y para eso proponemos que la felación o el sexo oral no se produzcan siempre de la misma forma.

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Un cubito de hielo puede ayudarlos en esto y lograr maravillas inesperadas. Ella se coloca un trozo de hielo en la boca, antes de empezar a a chupar el miembro de su amante, sin que él lo sepa. El amante se sorprenderá cuando ella le enfríe deliciosamente su glande, luego debe comenzar  a calentarlo, sacándolo de su boca y calentándolo con su aliento. Cuando la lengua femenina ha tomado temperatura, vuelve a introducirlo en su boca, que ahora estará caliente.

Mientras tanto, con el hielo en una mano, debe hacer círculos alrededor de su bolsa escrotal, de manera que se enfríen “un poco” sus testículos. Inmediatamente quita el hielo y lame con su lengua caliente la piel del escroto. En este momento la sorpresa se hace mayor y el placer alcanza alturas  insospechadas. La mujer debe seguir lamiendo los testículos, mientras con una mano masturba el pene y con la otra lleva el hielo hasta la misma puerta del ano de su compañero sexual, que seguramente pegara un respingo. Es una combinación explosiva y agradable que ofrece un placer contrastante, que incluso se puede repetir, ya que no está ligado únicamente al momento irreversible del orgasmo.

Con seguridad la sorpresa mantendrá viva la tensión y esto impide que decaiga el nivel de adrenalina que mantiene en alerta a los amantes y con la mayor disposición de disfrutar. Y la forma es sorprenderlo de las más diversas maneras y con las circunstancias más insospechadas. El cambio de posturas siempre ayuda. Y cambiar el sitio también es importante, no tiene que ser siempre el dormitorio y la cama. El cuarto de baño, el sofá de la sala, la cocina, el sillón de la terraza o el sofá giratorio del estudio puede crear nuevas expectativas e incitar al sexo oral, solo debes insinuarlo, incitarlo o proponerlo. Cada sitio inesperado posee  sus propias características y su propio morbo, que debes aprovechar para “jugar”, partiendo de una buena dosis de imaginación. E incluso puedes plantearte un entorno privado totalmente distinto, como un hotel, que puede ser un factor que despierte nuevas sensaciones.