El masaje del 4: Preparando el multiorgasmo

Todas tenemos un potencial multiorgásmico. Estamos neurobiológica y fisiológicamente diseñadas para ello. No es que sea suerte de algunas. Pero depende de dos factores importantísimos:

imagen tomada de la fuente original

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  1. Que conozcas tus mapas, los estímulos y zonas que te conectan con esas sensaciones que te encaminan hacia el orgasmo; que incluso pueden llegar a ser tan intensas que las confundes con uno aunque son sólo el preámbulo de una intensa oleada de placer.
  2. Que (ya sea a solas en pareja), a partir de esos mapas haya una exploración que permita despertar poco a poco la sensibilidad en la vulva, principalmente la del clítoris.

El primer punto depende al 100 de cada mujer, si sigues esperando a que venga alguien a enseñarte dónde te debe gustar ser estimulada, ya comenzaste por pésimo camino. Así que a descubrirse, con toda la calma encontrar –no sólo en los genitales- tus zonas, esa ruta personalísima que te lleva hacia el orgasmo.

Y en el segundo punto, claro en pareja se puede explorar a fondo y potenciar todavía más. No porque a solas no puedas ejecutar las dinámicas pero una mano extra siempre es extra hot. Así que pónganse listos para el siguiente masaje que por sí solo puede ser una experiencia deliciosa pero también funciona perfecto como un preámbulo ideal a la penetración. Hay que preparar a la vagina. Pero, muy muy importante: el clítoris, como el órgano que nos permite orgasmar necesita estímulos que despierten su capacidad sensorial poco a poco. Porque un estímulo muy directo e intenso puede acabar con el show; convertirse en dolor en lugar de ir  in crescendo direccionando posibilidades orgásmicas. Este masaje lo permite y es ¡perfecto!

  1. Ella debe recostarse por completo en la cama, cuando mucho poner una almohada en la cabeza pero lo más vertical posible. Esto para no darle ninguna presión a la espalda y permitir el flujo de información sensitiva que sube por la espina hacia el cerebro; donde los centros de placer ‘cocinan’ el orgasmo.

  1. Ella: estira tus piernas y sólo dobla lateralmente una de ellas, dejándola caer y colocando tu talón en la pantorrilla de la otra pierna; haciendo un cuatro, la forma de un número 4 con ambas piernas. Pero totalmente relajadas, no tenses ni pongas fuerza.

Se trata de quitar toda resistencia pélvica y dejar que la cadera se abra. Ojo, los huesos de ésta pero el pubis está semi abierto. O sea no se trata de separar las piernas, sólo dar un poco de apertura al pubis, para dar acceso a los labios mayores y que el masaje pueda ejecutarse y ahora verás por qué.

  1. Una vez en ésta postura, tú o tu pareja deben colocar en todos sus dedos unas gotas de Extreme Lube by SICO®. Y comencemos:
  • Desliza tus pulgares unidos partiendo del ombligo hacia abajo, hacia el monte de venus o monte pubiano. O sea el inicio de los genitales femeninos.
  • Al llegar a la unión de los labios mayores (o sea los que cubren los genitales femeninos), en esa ranurita por así decirlo, separa los dedos ligeramente y deslízalos a través de los labios mayores (los que están o pudieran estar –si te depilas- cubiertos por vello) hacia abajo y sube de nuevo.
  • Regresa sobre los mismos labios mayores y un poco debajo de la ranurita de la que ya hablamos, donde se unen los labios mayores en el pubis. Ahí, tantito más abajo está el clítoris. Debajo de esos labios.

Morfológicamente todas somos distintas, y en algunas mujeres el clítoris es más prominente y sale ligera o francamente de los labios mayores. En otros casos, es menos prominente y aún con los labios mayores semi abiertos, como en el caso de ésta posición de 4, se cubre por completo por los labios. Si es así, puedes abrirlos ligeramente para cerciorarte de que está ahí localizado.

  • ¿Listo y localizado? Bien. Seguirás trabajando sobre los labios mayores, pero era importante saber perfectamente la mini zona donde está Mr. Clit, para ahora con los dedos pulgares bien lubricados hacer una ligera presión sobre los labios mayores –uno en cada uno- y luego hacia arriba. Como si con ambos dedos pulgares (perdón la comparación, pero sirve para comprenderlo),  exprimieras un grano. O sea, presión hacia adentro y hacia arriba.

De ese modo se masajea al clítoris de manera indirecta pero muy efectiva y se van despertando todas sus terminales nerviosas sin que resulte ni de golpe ni doloroso.

Repite tanto como desees, es muy probable que se llegue al orgasmo de este modo y puedes combinarlo con algunas caricias de tu lengua una vez que como parte de la excitación del clítoris, éste se vaya erectando y sensibilizando.

Una vez logrado el orgasmo por ésta vía, es mucho más factible que eso nos lleve a otro y a otro, por estímulos clitoriales o bien, una vez que se dé la penetración, éste potencie aún más todo lo que fue despertando y se prolongue, reinicie o aumente.

Recuerden que el orgasmo múltiple se expresa de dos maneras:

  • Multiplicándolo. Teniendo varios en un mismo encuentro entre lapsos de tiempo.
  • Expandiéndolo. Crear un orgasmo más profundo y expansivo que incluso puede tener varios picos de placer o intensidades.

Igualmente, una vez ‘despierto’ puedes comenzar a dar caricias directos con tus dedos, bajar por los labios menores hasta el vestíbulo vaginal y car caricias redondas o elípticas que relajarán todavía más la zona previo a la penetración.

Perfecto y delicioso. ¡Disfruten!