Intimidades de la vida sexual  de los tiranos

Nerón:

Se caracterizó por una intensa vida sexual que incluyo a muchísimas mujeres e inclusive se casó con un jovencito, al que mando castrar para conservarle su juventud. Es común la leyenda de que se acostó hasta con su propia madre.

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Saddam Hussein:

Tenía 5 amantes y 3 esposas, pero aseguran que necesitaba tomar Viagra para consumar el acto sexual. Una amante declaro que le gustaba usar sombrero de vaquero y contemplar videos de sus enemigos cuando eran asesinados.

Napoleón Bonaparte: Se dice que sus primeras experiencias sexuales fueron con prostitutas de bajo nivel y que perdió su virginidad luego de 4 intentos fallidos. Le gustaba que Josefina, su mujer, estuviera 3 o 4 días sin bañarse para tener sexo con ella. Según, su megalomanía declarada lo llevo a tener relaciones sexuales, vestido con su uniforme y sus medallas y condecoraciones, en una especie de delirio fetichista.

Benito Mussolini:

Su sexualidad se caracterizó por sus excesos, Mussolini desprendía una sexualidad desbordante, que se comprueba en la constante relación que tuvo con las mujeres, pues  fue un mujeriego empedernido con montones  de amantes,  y no le importaba su condición social o su belleza. A veces incluso desatendió sus obligaciones de estado por estar con  sus amantes. Mussolini no se avergonzaba de sus conquistas, se dejaba ver en público con sus amantes, pues le gustaba que las masas le viesen como un conquistador. Su obsesión por el sexo lo llevo a tomar una píldora afrodisíaca, inventada por los alemanes y denominada Hormovin, para poder rendir  plenamente con sus jóvenes amantes. Se dice que durmió con más de 5.000 mujeres.

Adolfo Hitler:

Según una investigación estadounidense se dice que tenía “tendencias homosexuales reprimidas” y siempre existió el rumor de que le gustaba arrodillarse y ser golpeado, como estímulo sexual. Invita a bellas actrices a su casa para que realizaran “actuaciones privadas “en su dormitorio.

Fidel Castro:

Se le han contabilizado más de 30.000 mujeres en su vida, aunque algunos aseguran  que son exageraciones de sus biógrafos. Según el diario norteamericano The New York Times, solía acompañarse de distintas mujeres a la hora del desayuno, el almuerzo y la cena.

Mao:

Al déspota chino no le gustaba el jabón, ni bañarse y al parecer, estaba plagado de piojos y de algunas enfermedades de transmisión sexual. Es legendaria su poca higiene corporal, aunque eso no le impidió costarse con  miles de mujeres.