La Ergonometria de los muebles eróticos

¿Qué es un mueble erótico? Según el diseñador mexicano Andrés Amaya, pionero en la creación de este tipo de equipamiento especializado, se le llama mobiliario erótico “no solo a los que permiten mejorar la sexualidad en términos mecánicos, sino también aquellos que juegan con elementos relacionados con la imaginación, el deseo, la sensualidad, la contemplación, la belleza, la sexualidad y el amor”. Todas estas características deben responder a la Ergonometria.

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La web en su diccionario general y básico, define la ergonométrica como: “El estudio del uso adecuado y eficiente del cuerpo en el trabajo y el descanso, incluyendo el diseño de máquinas y del medio ambiente”. Es decir, que hay una relación intrínseca entre las proporciones y escala del cuerpo humano y el diseño y las proporciones del mueble como tal.

La sexóloga María Esclápez, advierte de entrada que “para usar adecuadamente los muebles eróticos, hemos de informarnos sobre su buen uso, comprobando de antemano que podemos realizar las posturas adecuadamente y sin correr ningún riesgo” y prosigue: “si en mitad del encuentro la postura escogida no nos permite disfrutar, nos resulta molesta o nos hace daño en alguna parte del cuerpo, es mejor interrumpir la práctica y cambiar de posición”. Los aportes y beneficios de estos muebles a nivel sexológico son variados, y la especialista aclara al respecto: “ayudan a aumentar el morbo y la pasión, que es un componente especial que no siempre está presente en todos los encuentros eróticos”.

No se trata solamente de que sean muebles funcionales, sino que estos: “fomentan la imaginación al permitir la realización de posturas sexuales, que se realizan cómodamente gracias a la forma ergonómica del mueble”. Y aclara sin ambages que estos enseres permiten que el ángulo de penetración sea el adecuado, “algo que repercute positivamente en el placer”.

Amaya, el diseñador pionero, destaca que en el proceso de diseño “primero tratamos de entender un imaginario colectivo, y así construimos varias maquetas a escala. Posteriormente, se analizan medidas y se realiza un prototipo, que se somete a pruebas por parte de varias parejas. Una vez recabada la información, se realizan los cambios pertinentes”. Este ha sido el proceso para crear piezas como “el mueble para felatio, para cunnilingus, una mesa acolchonada titulada ‘el cartero llama dos veces’ y, actualmente, también mobiliario especial para relaciones gay y swingers [individuos que intercambian pareja]”. Su éxito avala sus comentarios, aunque es necesario advertir que los precios no son muy “solidarios”, pues no están al alcance de cualquier bolsillo.