Parafilias: Luces y sombras en la sexualidad

La sexóloga Blanca de Lamo se refiere a las parafilias como las luces y sombras de la sexualidad y al respecto dice: “Las sombras son las cosas que nos dan miedo, que no somos capaces de hacer a nivel sexual. Hay veces que no nos atraen, pero otras si, y sería positivo que trabajáramos para convertirlas en luces, siempre con la seguridad de que estamos preparados para ello, y si es con otra persona, saber que se tiene la confianza para probar e innovar” Bien sea dar gritos en un orgasmo, masturbarse o tener una relación coital fuera del matrimonio, “lo importante es que cada persona reflexione de vez en cuando y decida si quiere iluminar su sexualidad un poco más” aclara la Dra. de Lamo.

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El mundo de las luces y las sombras en la sexualidad es intransferible y personal, por lo que deben existir unos mínimos iguales para todos. El sexólogo y psicólogo Antonio Bolinches destaca que cualquier para filia, se entiende como una “conducta sexual minoritaria desde un punto de vista estadistico, que debe darse de una manera auto decidida y auto gestionada, recíprocamente consentida. Siendo así, puede enriquecer la vida sexual de la pareja”

Para Blanca de Lemo las parafilias son sombras cuando constituyen “la única forma que la persona tiene para estimularse sexualmente y si, por supuesto, no se tiene el consentimiento del otro “Para  ella, el limite debe ser siempre el consentimiento. “Las únicas parafilias que, como profesional y a nivel personal, son sombras, son las que pasan por encima de la libertad de las personas y los seres vivos, como serian la zoofilia, la pedofilia y el sadomasoquismo sin el consentimiento de la otra persona”

En los juegos de Dominación – Sumisión, puede darse que busquemos la situación contraria a la vivida: “A veces, a los que son muy dominantes en su vida cotidiana, en el juego sexual les ocurre lo contrario, y pasan a querer ser dominados, ya que es una forma que tienen de dejar la carga del día a día y poder estar al fin libres de sus responsabilidades. También son muchas las mujeres a las que les gusta dominar y muchos los hombres que quieren ser dominados. La mujer dominante suele ser llamada “dominatrix” y el hombre suele ser llamado maestro, aunque a veces se escogen otras formas como “amo “y “ama” Y a veces la persona suele jugar ambos roles: dominar y ser dominados.