Edipo enamorado: negación y aceptación

Muchas mujeres se confunden con la errática conducta del hombre en el transcurso de una relación amorosa estable o un matrimonio, pues observan que los hombres, al principio, son apasionados, amantes y llenos de deseos y luego se vuelven fríos y cerrados, agresivos y hostiles y a veces, incluso violentos. Usualmente los hombres tienen sentimientos muy complicados de negación y aceptación, cuando están enamorados de una mujer. La mayoría se sienten incomodos cuando están enamorados, y es muy probable que casi ninguno se case o tome como pareja estable a la mujer que aman apasionadamente.

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No solamente eso, sino que se sienten muy orgullosos de que sea así, pues casi todos se enorgullecen de mantener el control sobre sus sentimientos. Las causas se remontan a la situación amorosa en la que se vieron con la primera mujer importante en su vida. Es decir, eso no debe durar, pues no es bueno estar demasiado unido a ella…Hay que aprender a ser fríos.

En los hogares donde no viven el padre y la madre, es decir, donde crecen educados solo por la madre, tienen muchas menos probabilidades de experimentar este trauma emocional de la separación y muchas más de desarrollar relaciones emocionales igualitarias y estables con las mujeres posteriormente.

Es muy probable que esta dinámica psicológica sea palpable en los hombres de otras razas y culturas, es decir, en las culturas patriarcales que delimitan una separación entre hombres y mujeres. La escritora árabe Fátima Mernissi en su libro Más allá del velo, destaca un fenómeno parecido entre los hombres de la cultura islámica, que dicen que, en su opinión, sentir un gran amor por una mujer interferiría en el amor y el deber respecto a Ala (que simboliza a los demás hombres y al “sistema masculino”).

Esta confusión de emociones no afecta solamente a la visión de las mujeres que tienen muchos hombres, sino también a sus sentimientos sexuales. Las primeras etapas de la vida sexual de los niños, en la mayoría de los casos, están asociadas de forma subliminal pero con mucha fuerza, a sus sentimientos respecto a la madre. Es la mujer con la que tienen más intimidad, pues los ha besado, han visto su cuerpo, han sentidos sus  brazos abrazando su cuerpo…Es la que conoce todos sus secretos, les ha dado de comer y los ha vestido. En la pubertad todo esto cambia, es decir el “despertar sexual” conlleva cambios corporales que le permitirán alcanzar su primer orgasmo.