Tu frecuencia sexual

Tener deseos sexuales diferentes es la consecuencia natural y directa de la individualidad: cada persona es un mundo, y su relación con el sexo depende, siempre de su historia personal. Lo más importante es que los miembros de la pareja conozcan, en primer lugar, los matices y bemoles de su propio deseo, y luego puedan como compañeros conectarse con satisfacción mutua.

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Ana Isabel Sevilla Brotons, sexóloga del Centro Avanza, en Alicante, España; opina que es normal que la frecuencia inquiete a parejas con diferencias de ritmo sexual muy marcadas, malestares con su vida en común, prejuicios culturales o religiosos y las comparaciones con terceras personas. “La frecuencia depende de las necesidades de nuestro organismo y de nuestro estilo de vida. Muchas veces se obvian todas esas circunstancias y no se “escucha” al cuerpo. En materia de sexualidad cada pareja es un mundo y el deseo tiene ritmos diferentes en todas” Las comparaciones siempre crean expectativas muy difíciles de cumplir y en realidad, en ese momento lo que importa es el universo de los dos.

José Tomas Pallas, psicólogo especialista en terapia de pareja, destaca que el deseo es el motor de la frecuencia sexual y hay factores que actúan sobre este, afectando de manera considerable al número de encuentros que la persona busca espontáneamente, por lo que hablar de frecuencia “normal” seria imponer unos límites. El problema aparece cuando de los dos está en desacuerdo.

Siempre que las causas no sean fisiológicas, hay muchas formas de aumentar la regularidad sexual:

Cambiar los rituales: ampliar el repertorio de técnicas, posiciones y lugares genera más interés y reduce la monotonía del encuentro sexual.

Tomar la iniciativa: el intercambio de los roles activo/ pasivo favorece el disfrute y la actitud hacia la sexualidad

Hacer realidad las fantasías sexuales: Hay una relación muy estrecha entre el deseo y los juegos eróticos. La imaginación y la creatividad siempre incrementan la libido.

Hablar siempre: Decir a tu pareja sexual lo que te gusta y disgusta en la cama permite complacer mejor y ser complacido.

Ser honestos: La espontaneidad aparece cuando todo se hace desde el deseo previo y de acuerdo a tus valores sexuales reales.

 Comprender las diferencias: Una pareja bien acoplada sexualmente acepta y percibe las diferentes respuestas biológicas de  cada  sexo.