Mirar y no tocar: Tensión sexual no resuelta

Todos saben que existe y nos ha sucedido a todos: alguna vez nos hemos sentido atraídos por alguien que no debíamos. Es una irremediable atracción sexual hacia otra persona que se apodera, súbitamente, de nosotros, a pesar de que nunca se consumara. Se conoce como Tensión Sexual No Resuelta (TSNR) y surge cuando menos debe aparecer, pues los casos imposibles son precisamente su campo de acción preferido.

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Castle, Expedientes X o Luz de Luna son algunas de las series de televisión que ha inspirado y se ha configurado como el eterno tema de debate y discusión entre los amigos; para comprobarnos que el placer esta más en el deseo, que en su satisfacción. “Mirar y no tocar” es la premisa principal de la TSNR y no entiende, ni respeta edades, sexos, ni modas.

Según Marian Ponte, psicóloga, sexóloga y terapeuta EMDR del Centro Adala de Barcelona existen signos muy claros para detectar este tipo de situaciones, que van desde “tocarse el pelo, mirarse y desviar la mirada o ponerse ropa más atractiva y sexi” hasta “juegos irónicos, piropos con doble intención y gestos seductores”, llegando a “roces con la pierna y el brazo y en casos más obvios, bromas sexuales”.

De esta forma, aunque la razón insista en recordarnos que no, que no podrá ser, la química nos atrae cada vez más hacia él o la protagonista de nuestras fantasías. “Las personas entran en una escalada de deseo, es un estímulo mental” destaca Marina Castro, psicóloga y terapeuta sexual y de pareja del Instituto de Estudios de la Sexualidad y la pareja.

En una relación estable también sucede, con otra persona por supuesto; y vivir experiencias propias de la TSNR no debe ser motivo de preocupación, ya que la fantasía con otra persona es precisamente eso: una fantasía. Y como cualquier otra puede servir de alimento para aumentar la calidad de la relación sexual con nuestra pareja. No obstante como cada caso es diferente, desear en silencio a otra persona también puede ser síntoma de insatisfacción en una relación de pareja. Si este es el caso, esta creciente TSNR sirve como un llamado de atención eficaz para detectar que está fallando y una búsqueda de la oportunidad para arreglarlo.

Sea cual sea el caso, solo tú eres la persona indicada para decidir hasta qué punto “juegas” y donde colocaras el límite. El principio y el fin dependen de la voluntad (si es que existe) de cada uno.