Batería: El Bunker de los gays cubanos

El cineasta Damián Sainz explora y revisa un espacio muy poco abordado en nuestros medios: los sitios de encuentros  de homosexuales masculinos en la Cuba de hoy. Es un documental de 20 minutos que tiene como locación la llamada Batería No. 1, un lugar abandonado donde  estos hombres que mantienen sus relaciones sexuales y comparten sus vivencias y experiencias. Es una fortificación militar que se construyó en 1898 en La Habana, y  fue abandonada desde hace años. Ahora se ha convertido en uno de los refugios más concurridos de los gays cubanos de todas las  edades.

“Esta película busca explorar y a la vez reconstruir un espacio. Este espacio fue originalmente una fortaleza militar tipo Batería de cañones costera. Después estuvo a punto de convertirse en muchas cosas y dejarse al abandono del salitre y la yerba mala, hasta que fuera recuperado de manera espontánea por hombres gay y convertido en sitio de cruising underground. Aunque muy pocos hombres de los que allí acuden conectan ese espacio con el nombre Batería, para mí era importante mantener ese carácter militar, rudo, violento. Una Batería es como un búnker, un refugio, a donde vamos cuando no podemos estar fuera, cuando nos bombardean.” revela Sainz, su director.

La Facultad de Arte de los Medios de Comunicación Audiovisual del ISA y de la Escuela de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños fue donde estudio y egreso este realizador cubano que propone con este documental una investigación que sale de los muros de la fortaleza, aun cuando fue filmada totalmente allí. Hay un llamado constante al contexto social cubano y específicamente de la Habana, mientras esas paredes hablan de soledad, sexo, miedo y violencia, revelando un mundo  muy particular que propicia encuentros sexuales entre hombres.

Damián Sainz también confiesa: “Yo soy gay. Sin embargo, y después de varios años haciendo cortos, es la primera vez que me decido a hacer un trabajo que explore la experiencia de la homosexualidad masculina en Cuba. Con esto no quiero decir que uno por ser gay tenga, obligatoriamente, que hablar de temas gay (si es que esto existe). Pero desde que supe sobre la existencia de esta Batería, sentí un interés especial por filmarla y por consiguiente comencé a pensar en que este sería mi primer trabajo sobre un mundo que siempre ha sido muy cercano a mi vida. Viví los años de mis descubrimientos sexuales en lugares similares a la Batería No. 1. Por lo general eran sitios a los que se iba de noche y bien cercanos al corazón de la ciudad. Para mí no había otra alternativa: la oscuridad, la sombra se hacía el único espacio en el que podía resolver los dilemas sexuales y sociales del inicio de la adultez. Lo veía como algo natural. Ahora pienso en lo mucho que influyeron esos espacios en mi educación sexual y social.”