El Cáncer y la Sexualidad

El Cáncer y los efectos secundarios de los tratamientos pueden hacer que el paciente no se encuentre en su mejor estado con respecto al sexo y la sexualidad, y esta situación puede causar miedos y dudas y se vea afectada su vida sexual habitual. Todo esto depende del tipo de cáncer y de la persona afectada.

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La psico oncóloga Marta de la Fuente del Centro Oncológico MD Anderson Cáncer Center, de Madrid, enumero algunos de los efectos más comunes que suelen producirse en la vida sexual de la pareja:

  1. Sequedad en la vagina y olor: No sucede siempre, pero algunas mujeres con cáncer ginecológico que sufren un cambio hormonal importante pueden verse afectadas por una sequedad vaginal y dolor en las relaciones sexuales.
  2. Rechazo o menor deseo sexual: La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) asegura que hay casos en los que resulta desagradable toda insinuación o acercamiento íntimo por parte de la pareja, y en otros casos baja el deseo.
  3. Menor actividad sexual: El cansancio y agotamiento provocado por la quimioterapia o la radioterapia hace que la persona no esté tan activa sexualmente y vea disminuidos sus encuentros íntimos.
  4. Respuesta sexual con dificultad: “La respuesta sexual se puede ver dificultada por las alteraciones fisiológicas derivadas de la depresión, la ansiedad y el estrés”, subraya la Asociación Española.
  5. Disfunción sexual: Clínicamente se asegura que algunos tipos de cáncer, especialmente ginecológicos y de próstata, pueden causar disfunciones sexuales, y de la Fuente señala que el cambio es crónico.
  6.  Dificultad para alcanzar el orgasmo: La AECC también destaca que aparecen ciertas dificultades para llegar al orgasmo, o se reduce su intensidad o duración.
  7. Vergüenza y Vulnerabilidad: En algunos casos la persona sufre la desfiguración de su cuerpo como resultado de cicatrices o extirpaciones. Esto supone la aceptación y disfrute del nuevo cuerpo. Pero, al momento de tener relaciones sexuales pueden aparecer miedos, vulnerabilidad y vergüenza.
  8.  Inseguridades y Miedos: Los miedos e inseguridades van relacionados con el punto anterior. Es muy probable que al paciente se le pasen por la mente muchas cosas, como que su pareja ya no lo desea, o también, que no le gusten los cambios de su cuerpo o que no puedan disfrutar de una vida sexual como antes. Todo ello podría dar lugar a un alejamiento de la pareja.

La solución para estos problemas depende de la enfermedad y del paciente y lo más aconsejable es plantear de manera abierta a tu pareja la situación y al respecto la especialista opina: “A veces la pareja está perdida y no sabe cómo actuar ante esa situación. No quiere forzar, pero tampoco descuidarse”. Y concluye tajante: “el peor enemigo de una vida sexual sana y placentera es el silencio”.