Cuando los hombres fingen en la cama

Es cierto, aún hay mujeres que fingen en la cama, por complejos y miedos. Pero entonces, ¿Por qué no va a haber hombres que hagan lo mismo? Plantea la interrogante Victoria Romero Asarta, pedagoga y sexóloga, co fundadora de “El placer es nuestro” y a la vez colaboradora de la Fundación Sexpol. Aunque las mujeres siguen estando a la cabeza de la lista, también muchos hombres confiesan hacerlo en muchas ocasiones. A pesar de que algunos como José, de 35 años, piensan que es imposible de todas las maneras: “Un hombre no puede esconder o engañar con su deseo, y mucho menos fingir un orgasmo. Hay pruebas: la erección, la eyaculación…Es imposible hacerlo”

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Aunque aún muchos creen que orgasmo y eyaculación suceden a la vez, los expertos hablan de una clara diferencia. “Son fenómenos distintos, gobernados por mecanismos fisiológicos y neurológicos diferentes. Como suelen darse al mismo tiempo, la gente los confunde y tiende a verlos como un todo. Se puede eyacular y no tener un orgasmo y se puede tener un orgasmo sin eyacular, como les sucede a muchos hombres operados de la próstata.

Otros opinan que la eyaculación esta sobre dimensionada y que la idea general de la sexualidad, para muchos, es coito céntrico y falo céntrico, y que se reduce a los genitales y al coito, así como al orgasmo, como un fin al que hay que llegar. Y realmente la sexualidad es eso, y muchísimo más: caricias, abrazos, besos. La técnica ideal para la función reproductora es el coito y la técnica idónea para para la función sexual son las caricias sensoriales.

Los hombres y las mujeres… ¿Somos sexualmente tan distintos? El psicólogo Esteban Cañamares piensa que: “Menos de lo que se tiende a creer, pero si hay diferencias” “Podemos decir que, en general, y con grandes diferencias individuales, la sexualidad del hombre es más rápida, con un proceso de estimulación y excitación que suele ser mayor y más influido por estímulos visuales. Por otra parte, el hombre está en su máxima sexual: deseo, erección, eyaculación, capacidad para reponerse…aproximadamente a los 18 años, mientras que la mujer tiene su máximo alrededor de los 36 años”

“Aunque la respuesta sexual masculina puede ser más virulenta, igual que viene se va, el deseo de la mujer, si llega a instalarse, la moviliza más y llena más su tiempo y su cabeza”.