La libertad sexual de las mujeres tuaregs

El medio británico Daily Mail público un reportaje que revela las curiosas costumbres del pueblo tuareg o  imuhars, son un pueblo bereber(o amazigh), nómadas del desierto del Sahara. Sus mujeres pueden tener  amantes fuera del matrimonio, a pesar de que su religión es el islam y esa práctica no es aceptada, todo lo contrario, en el resto del mundo musulmán. No es la única costumbre que puede sorprender por su particularidad. En la cultura tuareg, son los hombres y no las mujeres quienes cubren totalmente su rostro. Cuando la reconocida fotógrafa Henrietta Butler se interesó por esta tradición milenaria y preguntó a algunos miembros del pueblo del desierto por la razón, la respuesta que recibió fue que «las mujeres son hermosas y nos gusta ver sus caras»

Mujeres-tuareg

Las curiosidades con respecto a sus relaciones no se quedan ahí. Antes del matrimonio, por ejemplo, las mujeres tienen libertad para tener los amantes que deseen. Pero hay normas de protocolo que no se deben romper. «Los tuaregs son completamente discretos. Todo se hace con el máximo cuidado y respeto», explica la fotógrafa.  Los hombres tuaregs que quieren mantener relaciones sexuales con una mujer se acercan hasta su tienda y si son aceptados pasan la noche con ella. La familia, que suele habitar en el mismo recinto, hace como si  ignoraran lo que sucede. Si al día siguiente el amante cambia, no hay ningún problema. Pero siempre, en todos los casos, debe marcharse antes del amanecer.

Los hombres suelen invertir parte de su tiempo escribiendo poesía, como herramienta para cortejar a las mujeres. Las mujeres también lo hacen usualmente, enseñadas por su madres y capaces, por tanto, de “elogiar a sus compañeros» mediante las palabras”, como señala Butler. Además, las mujeres no pierden ninguna cuota de su poder después del matrimonio, sino que mantienen un alto nivel de autonomía. En el caso de un divorcio, las mujeres conservan a los hijos, pero también los animales y casi todas las posesiones. Los hombres usualmente, deben regresar a la casa materna. Las separadas o divorciadas pueden celebrar, con la aprobación de su familia, una fiesta para anunciar que están disponibles o son “casaderas” de nuevo.

Actualmente los riesgos de que los tuaregs se cobijen bajo el islamismo radical persisten. La situación general en África contribuye en gran medida a este cambio. Los tuaregs del suroeste de Libia combaten la amenaza del Estado Islámico. Los de Malí, Níger y el norte de Nigeria se oponen a la de grupos como Boko Haram. Sin embargo, existe la esperanza de que la cultura de este pueblo no mute para siempre. En parte, por el orgullo con el que defienden sus tradiciones: “Tal vez consideran las otras culturas un poco estúpidas y me atrevería a decir que primitivas” comenta Henrietta Butler.