Servida sobre la mesa

Hacer el amor sobre una mesa es una excitante locura, digna solo de un exclusivo momento de una tremenda excitación. No es incómodo si te dejas llevar por la situación y tienes puntos de apoyo como una silla donde apoyar una pierna, en el caso de que tu estés tumbada o semi incorporada y el de pie, una de las posturas más excitantes para este encuentro que, además, permite penetrar cómodamente tanto vaginal como analmente.

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Si se deciden por algo más clásico, como la posición del misionero, para evitar que su peso te aplaste la espalda contra la dura superficie de la mesa puedes poner un cojín bajo tus nalgas, técnica que, además permitirá una penetración más profunda. La mesa en sí, ofrece muchas posibilidades, algunas de ellas tan excitantes como que te subas a cuatro patas y él se arrodille detrás de ti o que te coloques de pie de espaldas a él y apoyes la parte superior de tu cuerpo sobre la mesa mientras él te penetra por detrás, si no apoyas todo tu peso, tus pezones rozaran provocativamente la superficie de la mesa.

También pueden probar esta posición sobre la mesada de la cocina, de manera que experimentes la sensación combinada de su sexo caliente en el tuyo y el frio del tope ene los pezones. Hacerlo en estos sitios fomenta la complicidad entre ambos, ya que cuando estén en una cena formal y familiar en vuestra casa, comiendo sobre la mesa en cuestión, podrán mirarse y tener la certeza de que el otro está pensando exactamente lo mismo.

En estas situaciones también pueden optar por utilizar como una especie de juguete sexual, cualquier objeto de la cocina o del comedor y de esta forma pueden complementar la fantasía, con un cucharon o elemento que tengan a mano o que previamente, la mujer con su astucia femenina, haya colocado a la mano.

La imaginación y la creatividad deben siempre formar parte importante del encuentro sexual, para así evitar la rutina y el fastidio que crea la monotonía y la repetición de los mismos movimientos rutinarios que produce una relación sexual normal y repetitiva.