Un picnic erótico

Acaríciale el pene con la punta de una fresa previamente humedecida con tu lengua. Después de deslizar  la fruta por la suavidad y fuerza de su erección, llévate la fresa a la boca y devórala con muy sugestivos mordiscos. Luego acaríciate un pezón con una frambuesa y ofréceselo para que lo tome y lo coma.

images

Colócate frente a tu pareja y comienza una sesión de masturbación. Inserta con delicadeza un plátano en tu vagina y muévelo sensualmente de la forma que más lo disfrutes. Cuando estés muy excitada, saca el plátano de tu vagina y dáselo a comer a tu pareja poco a poco. También puedes invitarlo a probar un delicioso coctel de frutas servido dentro de ti. Puedes insertar cerezas o fresas en tu vagina e invítalos a comérselas.

La intención y el encanto de este picnic de placer están en que se estimulen y acaricien mutuamente con diferentes frutas y luego se alimenten sensualmente con ellas. También pueden utilizar los jugos y texturas de las diversas frutas para darle un sabor y tacto diferente a tu piel o a la de tu hombre. Con toda seguridad, tu pareja, tú y esas deliciosas frutas estarán irresistibles y eróticamente deliciosas.

Si además, te llevas en polo de hielo en un recipiente o heladera portátil, podrás completar el picnic de una forma que nunca olvidara. Colócalo primero en tu boca y saboréalo sensualmente. Luego colócalo en la boca de tu chico, para que él también pueda saborearlo. Luego introdúcelo delicadamente en tu vagina y mastúrbate de manera que él pueda verte. Solo se les permitirá hacer el amor cuando ninguno de los dos pueda soportar más la excitación y ambos estén a punto de perder el control. El nunca olvidara la muy erótica escena de tu masturbación, ni tú la placentera y deliciosa sensación de una original, sexi y helada penetración.