octubre 24

Las “chicas malas” de San Nicolás

Aruba es un destino turístico muy  solicitado por los viajeros que buscan esparcimiento y relax playero. Es reconocida por su slogan publicitario: “One happy island” o “Una isla feliz” y como tal debe satisfacer todas las exigencias y necesidades de las personas que la visitan buscando diversión y placer en todos los sentidos.

charlies

San Nicolás es “la ciudad de la salida del sol” de Aruba: un pueblo costero de 33 km2 situada a pocas  millas de Oranjestad. In the heart of Aruba’s second largest city is a quaint promenade on Zeppenfeldstraat, an art gallery, some stores, snack shops, restaurants and bars as well as historic buildings of architectural interest. El corazón de la segunda ciudad más grande de la isla es un paseo pintoresco en Zeppenfeldstraat: galerías de arte, tiendas, restaurantes y bares. The spewing metal maze of refinery dominates the landscape, and in its spicy heyday, when the oil business thrived, San Nicolas was the place to be.For tourists looking for authentic Caribbean flair and flavor, San Nicolas does not disappoint. Para los turistas que buscan el sabor y calor del Caribe, San Nicolás no defrauda. Al caer la noche, sus dos calles principales cobran vida, ofreciendo todo tipo de diversión. Y las llamadas “chicas malas” aparecen en las aceras y los frentes de sus viviendas, para ejercer “el oficio más viejo del mundo”.

El sexo y sus variantes son parte de lo que ofrece la isla como destino turístico de primera. Hermosas y sensuales mujeres de todas las razas: rubias, morenas y pelirrojas; y de diversas nacionalidades: arubianas, venezolanas, colombianas, dominicanas y de otros países; invaden los bares, tascas y restaurantes de la zona, para ofrecer sus servicios a los turistas. Las más atrevidas invaden las calles, esquinas y aceras; solitarias o en grupos, para ofrecer su cuerpo como parte de la oferta turística. Todo bajo la mirada impasible de los “habitantes locales” y de las autoridades, pues la prostitución es legal y permitida en Aruba.

Al indagar un poco acerca de los detalles  de este aspecto para algunos un tanto “oscuro” de la isla feliz, las hermosas chicas mantienen la reserva y casi todas mantienen un silencio comprensible. Mediante otras fuentes pudimos enterarnos de que las tarifas están por el orden de 40 florines (unos 30 $), un mínimo que cobran las más accesibles, hasta precios más elevados según los requerimientos. Están disponibles para parejas, grupos o exigencias más específicos como sexo homosexual, bondage, perversiones o fantasías.

Las chicas de más alto perfil se mueven en hoteles de lujo o 5 estrellas, o mediante contratos con agencias que manejan a las llamadas “escorts”con tarifas que están por el orden de los 100 $. Pero las más populares siguen siendo las chicas malas de San Nicolás, al parecer por su carácter más pintoresco y autentico. Según rumores, las venezolanas están haciendo “ruido” por ser de las más hermosas y porque de una forma “astuta o desleal” suelen bajar los precios para acaparar el mercado. Lo cierto es que las chicas malas de San Nicolás representan y asumen un rol importante – con respecto a las necesidades sexuales de todo ser humano –  que imprime “calor y sensualidad” a la isla feliz.