noviembre 03

Ser virgen a los 35 años

El National Institute of Population and Social Security Research asegura que el 44,2% de las mujeres y el 42% de los hombres japoneses,  solteros y menores de 34 años son vírgenes. Y lo más alarmante es que según este mismo organismo la proporción ha subido desde el año 2010 que mostraba unas estadísticas por el orden del 36, 2% en varones y 38,7 % para las mujeres.

japoneses

Yaramiso es el término que define a hombres de una edad media que aún no han probado el sexo físico o corporal con una pareja. Al parecer la lujuria no aparece en su lista de pecados capitales y la asexualidad de sus habitantes comienza a erigirse como un símbolo del país nipón, al igual que el sake o la lucha sumo. Lo más alarmante es que según los cálculos de unos investigadores de la Universidad de Tohoku, que han basado un estudio realizado según un algoritmo matemático y algunos datos de fertilidad y población; el 16 de agosto del año 3766 existirá un solo ser humano habitando la isla de Japón.

Simultáneamente a esta apatía, casi a diario de inventan productos, artículos extravagantes y experiencias que giran en torno al sexo, pero sin realizarlo. Estamos hablando de sexo virtual o platónico. Se han implementado libros como Virgin Breaker,clases de sexo de todos los tipos, reuniones y charlas acerca del tema que incluyen copas de vino para desinhibir a los asistentes y Asociaciones como White Hands que organizan clases de dibujo y pintura con modelos desnudas, que puedes abrazar o tocar para que el cuerpo femenino se te haga familiar.

San Francisco y toda su bahía se ha vuelto la locación perfecta para el desarrollo de un negocio floreciente: los sexólogos y especialistas sexuales, que no son otras que profesionales del sexo disfrazadas y mimetizadas como terapeutas, que tratan de ayudar a muchos geeks a perder su virginidad o a perder el miedo a cercarse a las chicas, a edades supuestamente tardías. De hecho, el mundialmente conocido Silicón Valle, una especie de laboratorio de las ideas más futuristas del mundo, de donde salen la mayoría de los avances tecnológicos actuales; también se ha apuntado a este nulo interés hacia el sexo que ha desarrollado casi a la perfección el país del sol naciente.

Algunos argumentan que el desinterés es causado por un interés exagerado hacia el trabajo, el emprendimiento y los deseos de superación, en un mundo cada día más competitivo y despiadado con respecto a la superación económica personal.