Ojo x Ojo y Sexo x Sexo

Cada vez que tengas sexo con tu pareja, ve tomando nota mental de los lugares de tu cuerpo que te acaricia y la forma en que lo hace. Después de haber “memorizado” su forma de excitarte y hacerte el amor, imítalo. Comienza por besarle en las mismas zonas que él te besa a ti y devóralo completo.

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Lo más probable es que adore que le acaricies los pezones de la misma forma que él juega con los tuyos. Si se detiene mucho a besar y lamer tus pezones, seguramente es porque esto lo vuelve loco a él, así que ¡Pruébalo! Sin darse cuenta, él siempre te indicara sus preferencias sexuales. Todos los seres humanos inconscientemente hacemos lo mismo. Es una forma instintiva de comunicación. Debes aprender a leer su barómetro de placer. Los gemidos, los suspiros y la tensión de su abdomen te servirán para medir su excitación y saber qué es lo que le gusta más. Descubre sus debilidades y juega (aprovéchate) con ellas.

Esto no significa que hagas un seguimiento frio y calculado de cada uno de sus movimientos. Sorpréndelo con una “imitación erótica” cada vez que le hagas el amor. Le encantara darse cuenta de lo bien que conoces como y donde tocarlo. Para el parecerá magia y para ti un sensual  juego detectivesco.

Trata siempre de ir mas allá, respecto a la sexualidad, la ambición no es un pecado sino una virtud. No solo está bien que una mujer desee, exija y tenga preferencias sexuales, sino que es absolutamente necesario para el buen funcionamiento de la pareja y su relación sexual. Aspirar a la excelencia del sexo es primordial para acentuar los encantos femeninos. Cualquier hombre cae rendido frente a una mujer que no siente miedo en absoluto de necesitar, desear y demandar sexo del mejor.

Nunca esperes recibir lo que no has demostrado desear o necesitar, él no puede leer tu mente y eres tu quien le tiene que informar acerca de lo que te gusta. Don no hay ambición sexual, no hay satisfacción sexual. Para un verdadero amante es igualmente excitante complacer y ser complacido. No te resignes a esperar “propuestas indecentes”, ten iniciativa y ve en busca de lo que quieres…Y pídeselo con una confianza natural y total. A los hombres les encanta probar cosas nuevas, lo que pasa es que muchas veces no se atreven a pedirlas por miedo a que los consideren unos aprovechados, frescos o “muy pasados”.