Los escorts masculinos hablan sobre el sexo

La palabra “escort” significa escolta o “acompañante”, pero es una manera más elegante de decir prostituto o gigolo. Y aunque se refiere a las mujeres y a los hombres indistintamente, en esta ocasión nos referimos a los escorts hombres o masculinos. Les compartimos algunas confesiones o frases de  escorts hablando y opinando sobre aspectos relacionados con el sexo y su desempeño en este trabajo que realizan.

hombre-de-compania

“Esposas, cadenas, golpes, bondage, esclavismo, juguetes sexuales; las peticiones de mis clientas pasaban desde lo clásico hasta escenas dignas de una película pornográfica”.

Me impresiona que haya mujeres, de verdad muy guapas, y que sienten que no le importan a nadie”.

“Cuando están muy drogados –lo notas por teléfono- les digo que no estoy atendiendo, si están muy hediondos los envío a ducharse con sutileza”

“Antes de ser gay o descubrirlo, llevaba una vida ‘hetero’, así que no me es difícil intimar con mujeres. Finalmente, en ambos casos hago el mismo rol”

“A veces voy a cenar con clientes, a espectáculos, casinos, e incluso a veces a sus yates, aviones privados, etc., pero normalmente vienen a mi apartamento, voy a su casa o quedamos en un hotel”.

“Cuando me pagaban venía el sentimiento de suciedad… me bañaba hasta cinco veces seguidas y continuaba sintiendo el olor de ellas en mí”

Casi todos mis clientes son hombres, pero yo estoy más en el extremo heterosexual de la bisexualidad, así que prefiero a mujeres y transexuales cuando lo hago por diversión. No es que me disguste el sexo con mis clientes hombres, lo disfruto, pero es una parte pequeña de mi sexualidad y si solo me acostara con hombres por trabajo no estaría satisfecho. Si alguna vez perdiera interés en el sexo por diversión, fuera de mi agenda profesional, haría un paréntesis largo o quizá lo dejaría”.

“Me contratan desde niños de 18 que quieren experimentar hasta abuelitos de más de 60 que sólo quieren algo de cariño”

“La mayoría son solteros, pero también veo a parejas, hago dúos con ‘escorts’ femeninas y dominación a dos bandas, fantasías de infidelidad… Los hombres a veces son gais pero lo más habitual es que sean bisexuales o curiosos. Muchos tienen mujeres o novias“.

“Intentaba tener parejas, pero terminé porque ya no era lo mismo, no me pasaba nada sentimental ni sexualmente”

“Tenía 17 años y necesitaba plata, así que comencé a prostituirme cuando me ofrecieron dinero a cambio de sexo después de verme animando eventos”

“No era fácil, pero ¿a quién no le gustaría que le pagaran por tener sexo?”

“Vivo con el miedo de que algún día alguien me descubra”

“Una amiga me dijo que tenía ‘buen pene’ y después me di cuenta que los clientes no eran tan feos”

“Aquí en Londres la prostitución es legal, EEUU es de los pocos países en los que no. Es una pena, porque la ilegalidad dificulta que los trabajadores sexuales puedan pedir ayuda a las fuerzas del orden cuando son víctimas de delitos de verdad, como la violación, el robo, el asalto... También complica la posibilidad de anunciarse como autónomo y funcionar según reglas propias, lo que pone más control en manos de chulos, burdeles, etc.”.

“Una chica que me propuso vestirme de escolar. Me amarró y luego pidió que simulara como si quisiera escapar, que pidiera auxilio y llorara”

“Me pedían cosas que nunca en mi vida habría hecho”

“No relaciono en nada ambos mundos, todo es muy secreto donde la única conexión es un celular que, si lo apago, se va el prostituto”