¿Por qué no puedo ligar?

Tartamudean, se ruborizan, se vuelven estúpidos e incluso tiemblan. A algunos, la simple idea de seducir a alguien los hace enmudecer y bloquear. ¿Sabes por qué se produce esa parálisis y cuál es la forma de superar ciertos bloqueos?

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“Una timidez paralizante se apodera de mi – explica un chico abierto, simpático y agradable físicamente – y no me atrevo a mirarla a los ojos y casi ni me salen las palabras, digo muchas tonterías y hasta me vuelvo torpe”. Una “parálisis” que lo hace sentirse como un “perdedor” a la hora de “ligar o levantarse” a una chica. Según el psicólogo y sexólogo Roberto Sanz, esa actitud tiene sus raíces en el miedo al rechazo, al ridículo o incluso al éxito:

“Se puede decir que la seducción, tal como se concibe – indica el psicólogo –  se transforma en una prueba y una demostración de velos, amor propio y autoestima” Y claro, si creemos que no estamos a la altura de esta circunstancia, todo se nos hace tremendamente difícil. Aseguran los especialistas, que esto está relacionado con la autoestima baja. “Una valoración negativa de nosotros mismos nos condiciona y hace que consideremos que el fracaso es más probable que el éxito, lo que genera un mayor miedo al intento y empobrece las herramientas de que disponemos para lograrlo”.

Algunas personas se ven a sí mismas como aburridas, pesadas y hasta feas y eso las inhibe para la seducción. Hay ciertas cosas que puedes hacer:

Presta atención al otro: En lugar de centrarte en tus “habilidades” en materia de seducción, intenta estar  más atento a las palabras y el lenguaje no verbal (expresiones y gestos) de tu interlocutor. También es una forma de estar menos preocupado o inquieto.

Quítale importancia al drama del fracaso: Aunque no lo creas, meter la pata, ruborizarse o decir tonterías puede ser considerado una hermosa y conmovedora torpeza. Que no seas un rey de la seducción tranquilizara a otras parejas potenciales (para ti) que tienen el mismo problema. Sobre todo no te dejes vencer por una negativa, por tajante que sea (a veces hasta a Casanova le costó).

Ve a una terapia de grupo: La terapia cognitiva conductual puede ayudarte a cambiar los patrones que te impiden entrar en el juego de la seducción. Este método puede hacernos descubrir esas creencias que nos impiden ligar y además escoger aquellas que queremos usar para ser deseados. Es mejor hacerlo en grupo. Así agilizamos el lenguaje, desarrollamos la empatía y nos ayuda a posicionarnos frente a los demás.