Sexo  mientras habla por teléfono

Muchas veces quieres, o están en un momento sexual con tu pareja y en lugar de prestarte atención no resiste el impulso de responder una llamada, por más que le digas que la ignore. El teléfono se puede convertir en un gran enemigo del erotismo, más aun el celular que parece sonar siempre por un asunto urgente y te roba grandes y excitantes momentos. Ahora tienes la oportunidad de vengarte del teléfono que hace que tu pareja te reste atención y atienda a alguien extraño en vez de responder a tus caricias.

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Tendrás que ponerte de acuerdo previamente con tu amante para llevar a cabo esta fantasía y salgan bien las cosas. Por supuesto que puede hacerse al revés, es decir el hombre a la mujer que habla por teléfono permanentemente. Le vas a proponer a tu hombre que aguante mientras habla por teléfono, en una conversación real provocada por el mismo. El juego será más morboso mientras más comprometida sea la llamada.

Por ejemplo, que marque a su mama, o en su defecto a su jefe, a un profesor o a alguna figura de mucha autoridad. Debes quedar de acuerdo previamente y retarlo a que invente y que el motivo de la llamada sea lo más largo posible, aunque sea algo banal, a modo de pretexto, dile que te demuestre así que te quiere por sobre todas las cosas y que es un capricho muy excitante. Se trata de una conversación que permita hacer algo de tiempo.

¿Qué haces entretanto? ¿Ya te lo imaginaste? Mientras el sostiene esa conversación telefónica tú lo vas a estimular hasta el éxtasis, muy afanosamente, con el sexo, las manos, la boca, con el cuerpo entero, con lo que haga falta; con tal de que no pueda más, tal vez tenga que disimular con tos cuando esté llegando al éxtasis, o decir que tiene una emergencia para interrumpir cuando su voz se agote. El reto es que sea capaz de sostener la conversación disimulando lo que ocurre, sin colgar hasta el final.

Se crea una complicidad muy especial en este caso. Más cuando el reto sea quedar por encima de lo real como pareja, como circunstancia, por encima de su mama, de su jefe o de lo que sucede en su entorno fuera de ti. Se hacen cómplices en ese mundo íntimo que ocurre solo para ustedes dos más allá de las convenciones y de las conveniencias sociales o familiares.