Dos expertas hablan sobre el sexo oral

Celia Blanco es una ex actriz pornográfica (Delirio y CarneLas lágrimas de Eros o Isabella,  La orina y el relámpagoThe Last cutThe professionals o Toxic), actriz de cine y escritora: Secretos de una pornostar, con algunas incursiones en programas de la televisión española como crónicas marcianas. Estos son algunos de sus comentarios sobre el sexo oral, o la mamada como acostumbra nombrarla:

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 “No conozco a un solo tío que no le guste que se la chupen. Y conozco muchos. Mujeres a las que les cuesta, algunas, pero normalmente la mayoría con las que he hablado del tema reconocen que los que les cuesta es tragárselo (no hay obligación, ¿lo sabían?) pero la mayoría admite sentirse poderosa llevando las riendas del sexo oral. Yo soy una de ellas. Me gusta chuparla mientras miro la cara de mi amante, me encanta escuchar sus recomendaciones para aprender a hacerlo aún mejor, me divierto agarrándole los testículos, acariciándole su agujero. Chupando su tronco de arriba abajo hasta rubricar metiéndomela en la boca, corroboro que, si me cabe el puño entero (lo juro), su polla no va a ser menos.” (…)Nos gustan las felaciones. Quiero creer que las propias y las ajenas. Según datos del portal Pornhub en cuanto a búsquedas se refiere, nosotras gustamos del visionado de las grandes vergas. Negras, por cierto. Y estas, como todo el mundo sabe, se lucen divinas en pornografía con mamadas incluidas. Creo que en este aspecto, el color de la piel es absolutamente irrelevante. Corroboro que las felaciones forman parte de mis propias preferencias pornográficas. Sí, claro que veo porno. Y lo veo para hacer exactamente lo mismo que hacen ustedes.

Ana Lombardía es Licenciada en Psicología, Máster en Educación Sexual, Terapia Sexual y de Pareja. Terapeuta Sexual y de Pareja en consulta privada, Monitora de Educación Afectiva y Sexual en colegios, institutos y centros culturales (Según su perfil de la red LinkedIn) Ana aconseja algunos tips para el buen desempeño cuando haces sexo oral:

 “Si no te cabe entera en la boca, usa las manos para estimular la base del tronco del pene. Con una mano le estimulas la “parte de abajo” del pene y con la boca la parte superior. Si usas lubricante no se notará mucho la diferencia entre mano y boca, pues toda la zona estará resbaladiza y será muy placentero”. Como con todo, si entrenas, se perfecciona la técnica. Lombardía nos abre los ojos. Y nos deja con la boca abierta para lo que sea menester: “Cuando estás entre sus piernas, el ángulo de su erección lleva una dirección, pero la de tu laringe lleva justo la contraria. Puedes ganar un par de centímetros de profundidad si inclinas la cabeza sobre su tripa, como si fueses a apoyar tu frente en su vientre. De este modo “corriges” la dirección de tu laringe adaptándola a la de su erección. La postura del 69 ofrece una posición similar”.