Exhibicionismo masculino: recibir fotos intimas sin solicitarlas

Singles in América  es un estudio reciente que investiga sobre la sexualidad de los solteros en Estados Unidos. Esta investigación concluyó que el 47% de los varones había enviado – en alguna ocasión – una foto de su miembro viril. También comprobaron que  un 53% de las mujeres las habían recibido, a pesar de que solo un 4% de ellas las habían solicitado antes.

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Norton, un conocido portal, realizo otro informe que tuvo como parte de su metodología, entrevistas a más de mil mujeres australianas sobre el tema del acoso online y un 20 % confirmo que habían recibido contenido grafico sexual sin haber sido solicitado.

Justin J. Lehmiller, doctor en Psicología Social y profesor de las universidades de Indiana y Ball State (EE UU) tiene opiniones muy claras al respecto y asegura que : “los hombres suelen percibir de manera exagerada el interés sexual de las mujeres que no conocen” y se refiere a esta situación como una “teoría de actuación errónea” que se basa en la evolución humana para lograr que la especie no se extinga, es decir: “Eso reduce las posibilidades de que ellos dejen pasar cualquier oportunidad potencial de reproducirse”.

Therapy Web, a través de la psicóloga Jara Pérez, opina de esta forma: “Los hombres tienen la suficiente capacidad racional como para manejar ese tipo de impulsos. Es similar al acoso callejero: no creo que ninguno piense que si le dice algo soez a una mujer que ve por la calle va a conseguir una cita con ella. Lo hacen simplemente porque pueden; como una manera de demostrar su poder”

Ana Lombardía, sexóloga autora del libro Sexo en la piel es más contundente aun y asegura tajante: “Algunos son sujetos con pocas habilidades sociales, o que han sido rechazados por las mujeres de manera sistemática y han desarrollado un gran desprecio hacia ellas. Con este tipo de comportamientos se resarcen y recuperan el tan ansiado control”

Y Verónica Vivero, la sexóloga autora de la edición Presbicia Emocional finaliza en estos términos: “Son perfiles con ciertos rasgos narcisistas, explotadores y antisociales de la personalidad que encuentran a través de este tipo de acciones la manera perfecta de canalizar sus frustraciones. Bajo este acto de provocación encontramos una gran necesidad de alimentar su ego; y la sensación de superioridad que sienten, también cuando amedrentan a las mujeres, les permite reafirmarse” (…) “El mecanismo de excitación del hombre es diferente al de la mujer; suelen predominar los estímulos directos o externos, como los visuales, mientras que en el caso de las mujeres son los inductores internos como las fantasías los que alimentan su deseo. A esto se suma el hecho de que en ocasiones estos interpretan de manera errónea determinadas señales y fantasean con la posibilidad de ser correspondidos”