Despiertalo con Sexting

Cuando te imaginas lo que quieres hacer con él, o con ella y quieres decírselo con palabras; pero la creatividad literaria no te ayuda. Agarra tu teléfono móvil de inmediato que te proponemos 3 maneras de despertarlo con erotismo caliente  en la mañana

 Mensajes-de-amor

 Sensuales buenos días para un hombre:

  El mensaje tierno: Hoy me desperté con una idea. No sé qué soñé pero, ¡qué importan las imágenes letárgicas cuando la vigilia trae tu nombre! Por si te preguntas cuál es la idea, consiste en que no me dejes dormir sola esta noche.

Un texto sensual: No sé si quieres saber que amanecí agarrada a la almohada; clavando las uñas; pensando que eras tú… Mis pechos querían posarse sobre tu torso y mi sexo buscaba fundirse contigo bajo los primeros rayos de sol. Quiero darte los buenos días y que, cuando no podamos más, tú me regales el beso de buenas noches.

Una propuesta indecente: Sin ti, la oscuridad es tormentosa: no puedo conciliar el sueño; te imagino sobre mí… Te imagino debajo mientras te cabalgo, y me toco hasta que jadeo y desespero por no poder morderte, abrazarte y caer exhausta a tu lado. No dejes que mis sueños hagan lo que mi cuerpo quiere que sean tus manos, tu lengua, tu miembro. Hoy, no puedo darte los buenos días, lo siento.

 Sensuales buenos días para una mujer:

Un mensaje tierno: Espero que tus ojos se hayan abierto apacibles para recibir un nuevo día, en el que volveré a yacer a tu lado. Porque ya lo deseo, y tan sólo ha pasado una hora desde que marqué tu frente con un beso. Y, entregada a los brazos de Morfeo, hiciste mella en mi alma, lanzando inconscientemente tus labios.

Un texto sensual: Es injusto. Que despierte sin haber podido pasar las yemas de mis dedos sobre tu piel. Es injusto que no pueda recordar el sabor de tu cuerpo, ni los gemidos sordos entre las sábanas. Es injusto despertar férreo, intentándote encontrar para darte los buenos días y desear encontrarte para desearte las buenas noches.

Una propuesta indecente: ¿Ha sido una fantasía? Creo que soñé que me lamías entero; que acariciabas tus areolas, asiendo fuertemente mi miembro; que me ataste a la cama para jugar con mi cuerpo. Espero que hayas sido tú la que dejó mis sábanas revueltas. Y, también espero que tengas un gran día para que vuelvas a hacerlo.