“Chemsex”: placer riesgoso

En Londres, se ha convertido en un problema de salud pública. Ya hay clínicas que reportan hasta unos 100 casos al mes de enfermedades sexuales, por consumo de drogas relacionadas con el chemsex. En España no hay datos estadísticos sobre la incidencia de esta modalidad sexual entre la población heterosexual y homosexual. Aseguran que suelen “engancharse” un mayor porcentaje de hombres y dentro de estos, la mayoría son homosexuales.

chemsex

Chemsex o Chemical sex. Se traduce como Sexo químico. Es una práctica sexual de alto riesgo. Se trata de un fenómeno social reconocible y que está siendo analizado en Gran Bretaña por las autoridades sanitarias.

“Todo empieza como una broma, con un ‘voy a probar’, pero puede enganchar”, asegura el director de BCN CheckPoint, Ferrán Pujol. Llaman a su puerta en busca de ayuda. “Que hay una problemática no hay duda. Aunque no conocemos su alcance. Son casos ocasionales pero suficientes para estar en guardia”,

El chemsex comenzó donde nacen casi todas las tendencias: en Estados Unidos, y entró a Europa por Gran Bretaña, sobretodo en Londres, donde se ha vuelto muy popular. “Juntar sexo y drogas no es nuevo. Sí lo es, sin embargo, hacerlo de forma compulsiva durante dos o tres días seguidos, con un consumo de estupefacientes en altas dosis y con una alta frecuencia, y mediando sexo duro, pasional, sin preservativo y con varias parejas. Además de la adicción a las drogas, supone una posible vía de contagio de infecciones de transmisión sexual (ITS). Por supuesto es una conducta irresponsable” declara con cierto escandalo Fernando Caudevila, portavoz de Energy Control, un proyecto de reducción de riesgos de la ONG ABD.

Jordi Casabona, director del Centro de Estudios Epidemiológicos sobre el VIH/SIDA de Cataluña, alerta de esta modalidad sexual de esta forma: “El chemsex está asociado a no usar preservativo, por lo que aumenta el riesgo de infecciones. Además, como son fiestas con poli consumo de drogas, se puede perder la percepción de riesgo”.

Fernando Caudevilla, médico de familia y experto en drogas de laboratorio se expresa así: “Es gente que necesita ayuda profesional porque pueden presentar trastornos de personalidad. Se da cuenta de que sus prácticas son incompatibles con ir a trabajar o son incapaces de relacionarse sobriamente”.

Ferrán Pujol, director de BCN Checkpoint. Desde Stop Sida advierte que los que practican esta tendencia necesitan una atención integral. “Pueden tener problemas de ansiedad, soledad, en su relación de pareja, incluso problemas con su sexualidad”